Ejercicios en casa para niños

Brindarle a los más chicos una forma de mantenerse activos en el hogar es esencial para promover un estilo de vida saludable. De acuerdo con el American Council on Exercise, una hora en el día de un niño debe ser usada para la práctica de actividad física. El recreo y del almuerzo durante el día escolar proporcionan a los niños una salida para empezar a moverse, pero esto es sólo el comienzo. Complementando esas pausas más largas con otras más cortas, las actividades físicas para hacer en casa que activan la frecuencia cardíaca, animarán a los niños a moverse de una manera que sea divertida, rápida y fácil.

La búsqueda de la rapidez

Saltar a la cuerda es una manera rápida de conseguir ritmo cardíaco. En este ejercicio se requiere, además coordinación y fuerza de brazos. Para los niños que participan en deportes organizados, saltar a la cuerda puede ser complementario, ya que trabaja la rapidez y la velocidad. Prueba haciéndole saltar la cuerda uno o dos minutos cada día para empezar. Esto se puede hacer como un corte de la tarea durante la tarde.

Habilidades de motricidad fina

Para niños de 6 a 12 años, el desarrollo de la motricidad fina mejora la capacidad de explorar el mundo. Para cultivar las habilidades motoras finas de una forma activa dentro de tu casa, trata con el lanzamiento de frijoles con un compañero. Haz que los niños lancen con ambas manos. Trata tirando pases hacia atrás si quieres aumentar el desafío.

Bosque de árboles

Este ejercicio no es sólo una manera de equilibrar y enseñar la derecha y la izquierda, sino que también sirve para integrar las piernas y fuerza de la columna, así como la concentración. Para explorar un poco de equilibrio yoga, tus hijos pueden hacer la postura del águila y la postura del avión pasando de una a la otra, logrando una secuencia de balanceo activo. Al final de un largo día, la pose del árbol puede proporcionar una variación de equilibrio más tranquilo. Para un desafío mayor, trata cada pose en tres superficies diferentes. Cuando la postura del árbol es demasiado fácil, píde a tus hijos mirar hacia el cielo o cerrar los ojos.

Desafío de la silla

Las flexiones de la silla sirven para fortalecer los músculos tríceps y la columna. Este ejercicio puede estar integrado como una transición dentro y fuera de una silla antes y después de las comidas. Para hacer una serie de flexiones de brazos en la silla, le debes pedir a tus hijos empujar las sillas de la mesa de comedor. Desde que se sienten en la silla, ellos deben mantener sus manos en el borde del asiento y llevar a sus caderas en el borde del mismo; con cada respiración, ellos deben doblar sus codos para bajar sus caderas hacia el suelo y con cada exhalación estirar los brazos para llevar las caderas hacia arriba. Esto se puede repetir en secuencias de 10 para comenzar.

Danza congelada-derretida

Moviéndose de una manera divertida. Los mejores ejercicios para los niños son los que implican diversión en lugar de una tarea. Para reproducir la danza sin congelamiento, haz que tus hijos escojan una canción. Ahora asígnales una acción física o movimiento para mantener el cuerpo fluyendo. Pueden ser saltos, patadas a tope, o alguna otra cosa para mantenerlos en movimiento. Cuando se está reproduciendo la canción, empieza el baile. Cuando se pone en pausa la canción, empieza el movimiento. Haz que los niños cuenten la cantidad de movimientos con cada pausa de la canción.

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Escrito por leigh stewart | Traducido por sebastian castro