Ejercicios para baloncesto

Muchos jugadores de baloncesto están en forma para jugar, pero algunos parecen tener una velocidad extra que les permite superar la defensa, saltar a un recuperador o vencer a un oponente al finalizar el juego cuando el cansancio se hace presente. Si quieres ese nivel extra de acondicionamiento que hace la diferencia en la cancha, debes estar preparado para pagar por este con sudor usando algunos sencillos pero efectivos ejercicios.

Piernas fuertes y pies rápidos

Correr en las escaleras en un estadio local, camino o el gimnasio han sido entrenamientos atléticos básicos por años, y por una buena razón. Correr en las escaleras del estadio (pisando cada peldaño, y alternando entre correr hacia adelante, atrás y lateralmente) mejora la fuerza del cuerpo bajo y desarrolla la resistencia de las piernas y pulmones. Igualmente importante, pisando cada peldaño de las escaleras, un atleta estimula los pasos pequeños y rápidos que se traducen en la cancha de baloncesto, donde él debe picar con sus pies para defender o hacer cortes agudos y rápidos a la ofensiva.

Hazte fuerte con el baloncesto

Las flexiones son otro básico de los programas de fuerza y acondicionamiento, pero añadiendo un balón de baloncesto al ejercicio, los jugadores pueden añadir un elemento deportivo a este movimiento clásico. En lugar de realizar una plancha normal con ambas manos en el suelo, coloca una mano en un balón y realiza series de 10 a 15 repeticiones, luego repite con el lado opuesto. Desequilibrando la posición a un lado con la altura del balón el atleta es forzado a utilizar los músculos de cada lado independientemente (excelente para desarrollar fuerza en manos débiles). Las flexiones en baloncesto también mejoran la fuerza en la mano necesarias para manejar el balón, pasar y recibir.

Saltar más alto y más rápido

Aunque un salto vertical elevado es una ventaja para cualquier jugador de basquetbol, el juego a menudo requiere que los jugadores salten en el aire muchas veces, como cuando pelean por los rebotes, bloquear a los tiradores o disparar múltiples veces. Por eso es que los jugadores deben tener un segundo y tercer salto tan fuerte como el primero, que pueden desarrollar saltando a tocar el tablero o la red. Para realizar este ejercicio, colócate debajo del tablero o la red y establécelo como tu objetivo, dependiendo de tu habilidad. Salta con los dos pies con las rodillas ligeramente flexionadas y los brazos verticales hacia tu objetivo. Repite este salto tantas veces como puedas en un minuto y cuenta para que midas tu progreso. Realiza de dos a tres series de este ejercicio durante el entrenamiento dos veces por semana y observa como crece tu salto vertical.

Añadiendo agilidad extra

Un impulso de agilidad añadido a través de los músculos, caderas, piernas y pies puede tener un gran impacto en el juego del atleta en ambos lados de la cancha. En cualquier entrenamiento de agilidad, el jugador deberá ser forzado a cambiar de direcciones y cambiar velocidades, como en la práctica del zig-zag. Empieza la instrucción colocándote bajo la canasta y desliza a lo largo de la línea base en postura defensiva hasta la esquina. Luego corre a máxima velocidad diagonalmente hasta la línea de tiro libre y luego desliza lateralmente hasta la línea lateral. Repite el sprint hasta la linea de media cancha, desliza una vez más hasta la línea lateral, luego camina de espaldas hasta la línea base. Haz la práctica en amboss lados de la cancha para mejorar equitativamente el movimiento lateral y la agilidad en ambas direcciones..

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Escrito por andrew reiner | Traducido por luis de la torre