Ejercicio y tendinitis de Aquiles

El tendón de Aquiles se encuentra en la parte posterior del tobillo y facilita la fuerza del movimiento de la pantorrilla al pie. La tendinitis de Aquiles se produce cuando el estrés o una mala biomecánica crea microlesiones en la cuerda elástica gruesa. De acuerdo con el sitio web de Health Communities, la enfermedad es prevalente en los atletas que realizan muchos saltos y carreras, especialmente los jugadores de baloncesto y los corredores competitivos.

Síntomas

La tendinitis de Aquiles suele comenzar como un dolor sordo que empeora progresivamente con la actividad continuada. Puedes ser particularmente consciente de él a primera hora de la mañana, pero con el movimiento y el ejercicio puede desaparecer, sólo para sentirse más intensamente cuando dejas de moverte.A medida que la tendinitis se vuelve más grave, sólo el hecho de caminara puede llegar a ser muy doloroso.

Causas

Un aumento brusco en la carga de entrenamiento puede estimular la aparición de la tendinitis de Aquiles. Añadir demasiadas millas muy pronto para un corredor o una o dos sesiones de entrenamiento atlético de upping por día sin el descanso adecuado son a menudo la causa. Una persona que prona excesivamente al caminar, correr o hacer otros ejercicios es vulnerable a la tendinitis de Aquiles. Los atletas que tienen isquiotibiales y pantorrillas particularmente tensas también pueden desarrollar la condición.

Tratamiento

Los corredores deben tomarse al menos cuatro semanas de descanso sin correr, según lo recomendado por el entrenador Jeff Galloway en su sitio web. Añadi millas poco a poco y evita ejercicios la velocidad y las pendientes hasta que los síntomas hayan desaparecido. Opta por el ejercicio de bajo impacto, como andar en bicicleta, bicicleta elíptica y natación. El hielo y apoyar las piernas en un lugar elevado pueden ayudar a reducir la hinchazón. Al volver a hacer ejercicio, usa tacos de ¼ pulgada (0,6 cm) para levantar los talones de los zapatos y de este modo ayudar a prevenir una nueva lesión. La intervención médica es a veces necesaria para los casos graves, la cual incluye estimulación eléctrica y ultrasonido. En casos muy graves, puede ser necesaria la cirugía.

Prevención

El uso de zapatos deportivos adecuados puede ayudar a evitar la tendinitis de Aquiles. Si pronas, usa zapatos estabilizadores. EL podólogo Stephen M. Pribut afirma en su página web que los zapatos con excesiva amortiguación en el talón también puede agravar la tendinites de Aquiles, causando un estiramiento excesivo del tendón. Siempre calienta antes de hacer ejercicio y estira los tendones de la corva y pantorrillas antes y después de un entrenamiento.

Advertencia

Si optas por ignorar el dolor del tendón de Aquiles y sigues haciendo ejercicio, corres el riesgo de experimentar la eventual ruptura del tendón. Esto te obligará a cesar toda actividad por varios meses y requerirá cirugía. Cuando sientas dolor en el tendón de Aquiles, evita estirar el tobillo y el talón, ya que esto puede empeorar el problema.

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Escrito por andrea cespedes | Traducido por martin santiago