Ejercicio y síntomas de desequilibrio electrolítico

La mayoría de las personas saben que el ejercicio intenso puede conducir a la deshidratación, por lo que tienen cuidado de beber agua antes, durante y después de un entrenamiento. El agua, sin embargo, es sólo uno de los factores que intervienen para que permanezcas bien hidratado. El cuerpo también contiene electrolitos. Estos minerales hidrosolubles cargados son responsables de llevar a cabo una serie de reacciones químicas que el cuerpo necesita para funcionar. Beber demasiada agua puede diluir la fuente natural de electrolitos del cuerpo, lo cual causa un desequilibrio electrolítico llamado hiponatremia. Si bien la reposición de líquidos se hace necesaria durante los largos períodos de ejercicio, como por ejemplo, cuando se corre una maratón, es vital incluir electrolitos (especialmente potasio y sodio) en el agua para mantener un nivel óptimo de hidratación. Los síntomas más comunes de desequilibrio electrolítico se enumeran a continuación.

Náuseas y vómitos

El hecho de no tener electrolitos suficientes en tu sistema hará que te sientas mal del estómago. Si has estado reemplazando los líquidos bebiendo mucha agua y de repente comienzas a sentir náuseas o a tener vómitos, deja de beber agua y busca una bebida deportiva o utiliza algún alimento para reponer los electrolitos.

Dolor de cabeza y fatiga

Tanto la deshidratación como la hiponatremia pueden causar dolores de cabeza y fatiga. También es posible que te sientas débil, letárgico o confundido, que te pongas irritable o que tengas problemas para concentrarte.

Calambres o espasmos musculares

Los calambres musculares son a menudo el resultado de la deshidratación o de la baja concentración de electrolitos. Ten cuidado de no confundir estos síntomas con el dolor normal que a menudo produce un ejercicio intenso.

Hinchazón

El exceso de agua que provoca un descenso en la concentración de electrolitos puede causar hinchazón, sobre todo en la cara y las manos.

Casos severos

Si los niveles de electrolitos son extremadamente bajos, pueden generar consecuencias médicas graves. Entre ellas se incluyen convulsiones, pérdida del conocimiento, coma o incluso la muerte. Si tus esfuerzos para restaurar el equilibrio de electrolitos e hidratación después del ejercicio no alivian tus síntomas o si tu estado empeora, busca atención médica de inmediato. En estos casos, puede ser necesario aplicar líquidos por vía intravenosa para corregir el desequilibrio.

Más galerías de fotos



Escrito por andrea johnson | Traducido por pei pei