¿El ejercicio puede revertir enfermedades del corazón?

Múltiples estudios han demostrado que el ejercicio puede hacer una contribución significativa a la salud del corazón, e incluso ayudar a revertir los problemas subyacentes que contribuyen a enfermedades como la enfermedad de la arteria coronaria y la aterosclerosis. Debes hacerte un examen médico y ser aprobado por un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, especialmente si tienes problemas de salud o no has ejercitado durante mucho tiempo.

Beneficios bien establecidos

Los beneficios del ejercicio para la reversión de la aterosclerosis coronaria han sido reconocidos desde hace décadas. En 1990, por ejemplo, los resultados de The Lifestyle Heart Trial en la edición del 21 de julio "The Lancet" indicó que el ejercicio moderado en combinación con una dieta vegetariana baja en grasas, con un entrenamiento para el manejo del estrés y el hecho de dejar de fumar revirtió el daño en más de ocho de 10 pacientes. Los autores concluyeron que "los cambios de estilo de vida integrales pueden ser capaces de lograr la regresión de la aterosclerosis coronaria severa, incluso después de sólo 1 año, sin el uso de fármacos hipolipemiantes". En 2010, los médicos recomiendaban fármacos hipolipemiantes, estatinas, particularmente cuando los pacientes no pueden bajar sus niveles de colesterol con cambios de estilo de vida, o no tratan.

Estudios recientes


Los beneficios aumentan con más actividad física o una mayor aptitud.

Jonathan Myers, Ph.D. y sus co-autores informaron en su edición de la revista "Circulation" de la American Heart Association del 5 de febrero 2008 que los beneficios del ejercicio pueden ser vistos incluso cuando los pacientes tienen "niveles relativamente bajos de aptitud física". Por otra parte, los beneficios aumentan con más actividad físico o una mayor aptitud. Escrito el 31 de marzo de 2009 en la misma revista, GM Codeluppi, MD y sus colegas demostraron que sólo se necesita un mes de ejercicio para que los sobrevivientes de ataques cardíacos comiencen a mostrar mejoría en la función de sus vasos sanguíneos. Pero es importante tener en cuenta que las mejores desaparecerán después de un mes de inactividad. El estudio también encontró que tanto el ejercicio aeróbico como los programas de entrenamiento de resistencia, solos o combinados, eran seguros para los pacientes.

Recomendaciones de ejercicios

El tipo y el grado de tu enfermedad cardíaca influirán en el tipo de programa de ejercicio que tu médico te va a recomendar. La presencia de un ritmo cardiaco irregular o un defecto del corazón, por ejemplo, puede limitar la cantidad y el tipo de ejercicios que debes hacer. Una vez consultado un médico para entrenar, es posible que la cantidad de ejercicio recomendada para prevenir o revertir la enfermedad cardíaca varíe con las diferentes fuentes. Si tu médico personal está de acuerdo, debes ejercitar entre 30 y 60 minutos, caminando a paso ligero o un ejercicio de intensidad similar, por lo menos cuatro días a la semana. Estas sesiones se pueden dividir en varias sesiones de entrenamiento de 10 minutos de intensidad moderada, si no tienes disponibilidad para realizar períodos más largos.

Ejercicio de complemento


Las recomendaciones de ejercicio para mejorar la salud del corazón suelen ser incluidas como parte de un grupo de cambios de estilo de vida.

Las recomendaciones de ejercicio para mejorar la salud del corazón suelen ser incluidas como parte de un grupo de cambios de estilo de vida. Debido a que muchos factores contribuyen a la enfermedad cardíaca, tiene sentido hacer tantos cambios de estilo de vida como sea posible para obtener el máximo beneficio de tu programa de ejercicios. Por ejemplo, cualquier persona que quiera prevenir o mejorar la salud de su corazón debe -además de ejercitar- dejar de fumar, no estresarse y controlar los niveles de colesterol, la diabetes, el peso corporal y la presión arterial. Otros cambios que pueden complementar los beneficios del ejercicio como estilo de vida incluyen comer una dieta saludable, mantener una buena higiene, vacunarse contra la gripe y realizarse exámenes médicos periódicos.

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Escrito por dean a. haycock, ph.d. | Traducido por luciano ariel castro