Ejercicio para pacientes con esclerosis múltiple

El ejercicio es un componente clave para mejorar la salud, la aptitud física y la funcionalidad para las personas diagnosticadas con esclerosis múltiple o EM. De acuerdo con la Multiple Sclerosis Association of America, "la EM es la enfermedad neurológica más común diagnosticada en adultos jóvenes". La esclerosis múltiple es una enfermedad del sistema nervioso central en la que se producen daños en el aislamiento que rodea los nervios, denominado mielina. Los síntomas de la EM incluyen fatiga, trastornos visuales, entumecimiento, debilidad, espasticidad, dolor y temblores. La combinación del ejercicio con una nutrición adecuada son útiles en el manejo de los síntomas de EM.

Precauciones

Siempre consulta a tu médico de cabecera antes de comenzar un régimen de ejercicios. Al comenzar un programa de ejercicios, pide siempre ayuda a un profesional capacitado para desarrollar y supervisar tu rutina para asegurarte de que estás trabajando al nivel correcto y que realizas los ejercicios correctamente. Hacer demasiado en poco tiempo y con la técnica incorrecta conduce a lesiones, malos resultados y frustración. Si un ejercicio no se siente bien o provoca dolor u otros síntomas negativos, saltea ese ejercicio y continúa con el siguiente.

Disfrute

Busca varios tipos de ejercicios que disfrutes y realices de forma coherente y correcta. Las opciones incluyen yoga, tai chi, pilates, pesas, natación, caminatas, mini trampolín de salto, GYROTONIC, estiramiento, ciclismo, tenis, correr, calistenia, movimientos de amplitud de movimiento, paseos a caballo, baile y muchos más. Realizar un ejercicio con un amigo o un grupo aumenta la diversión y el entusiasmo. El autor Allison Shadday, LCSW, afirma: "el ejercicio ha demostrado producir un aumento en las endorfinas, que nos pueden hacer sentir menos deprimido".

Niveles

Adapta el ejercicio según tu estado físico y de salud actuales, necesidades y objetivos. Los recién diagnosticados o con mínimos o nulos síntomas físicos deberían seguir ejercitando como lo hacían antes de ser diagnosticados. Los que están en sillas de ruedas puedan ejercitar sus cuerpos superiores con estiramientos, bandas de ejercicio y pesas. El objetivo del ejercicio es aumentar tu salud, estado físico y funcionalidad, al trabajar un poco más allá de tus capacidades actuales. La fatiga es un síntoma común de la EM, por lo tanto es necesario encontrar el equilibrio correcto entre la energía para esforzarte a completar el ejercicio y no fatigarte por completo.

Mantenerse fresco

El calor disminuye la conducción nerviosa y puede provocar síntomas de EM. Si haces ejercicio al aire libre, hazlo temprano en la mañana o tarde en la noche para evitar la exposición a altas temperaturas durante las horas pico de sol. Si entrenas en interiores, mantente fresco usando un aire acondicionado o ventilador. Hacer ejercicio en la piscina es ideal para mantenerse fresco. Para obtener mejores resultados, la experta en EM y autora Maryann B. Hunsberger recomienda "mantener el agua no más caliente que 82 grados Fahrenheit". Beber agua fría antes, durante y después del entrenamiento ayuda a prevenir el sobrecalentamiento y la deshidratación. Un baño o una ducha fría después de hacer ejercicio también ayuda a mantener tu cuerpo fresco.

Beneficios

Los beneficios del ejercicio incluyen el aumento de la flexibilidad, fortalecimiento del sistema cardiovascular, fortalecimiento del sistema músculo-esquelético, la promoción de un mejor sueño y reducción del estrés. Todos los buenos programas de ejercicio deben incluir una mezcla apropiada de entrenamiento de la fuerza, resistencia y flexibilidad. Contar con un agarre fuerte ayuda a prevenir tropezones y caídas de los objetos, por lo tanto entrenar el agarre es un aspecto importante de todas las rutinas de ejercicio.

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Escrito por donald a. ozello | Traducido por martin santiago