¿El ejercicio durante el embarazo puede empeorar las náuseas?

Las náuseas durante el embarazo, a veces llamadas "náuseas matutinas", pueden ocurrir a cualquier hora del día y hacer sentir a la futura madre muy renuente al ejercicio. Cuando te sientes nauseabunda, generalmente no quieres esforzarte; a menudo se siente mejor descansar. Aún cuando las náuseas cesan, podrías sentirte fatigada y, de nuevo, indispuesta para el ejercicio. Aunque las náuseas dificultan el hacer ejercicio durante el embarazo, el ejercicio te proporciona beneficios suficientes como para que los hagas de todos modos, con precauciones adicionales para evitar causar molestias a tu estómago.

Correlación

Aunque el ejercicio no causa las náuseas en general, sí puede empeorarlas si ya te sientes mal o si te sientes nauseabunda a menudo. Mientras que tu cuerpo batalla con la urgencia de vomitar, debes descansar y evitar el esfuerzo. El ejercicio, si no se realiza con cuidado, puede causar varios factores que podrían contribuir a las náuseas, como el mareo, sobre calentamiento, deshidratación y falta de aliento. El ejercicio leve, bajo el contexto de una hidratación y alimentación programadas, normalmente no empeora las náuseas e incluso puede aliviarlas al distraerte y mejorar tu salud en general.

Prevención

Para ejercitarte sin empeorar las náuseas, elige un entrenamiento de baja intensidad, como caminar, el yoga pre-natal o la natación. En clima cálido, haz ejercicio en la mañanas o en el interior y detente si te sientes demasiado caliente. No te ejercites tanto que pierdas el aliento, como advierte la American Pregnancy Association, y toma un descanso cuando lo necesites. La Palo Alto Medical Foundation recomienda comer media hora antes de ejercitarte; esto le da energía a tu cuerpo para aguantar los esfuerzos y previene que el azúcar en tu cuerpo caiga demasiado, lo que puede incrementar las náuseas. Toma agua antes, durante y después de hacer ejercicio. El ejercicio puede deshidratar tu cuerpo, así como el vómito que a menudo acompaña a las náuseas, y la deshidratación puede empeorar las náuseas y dañar a tu bebé. Sin embargo, evita beber demasiada agua antes o durante el ejercicio como para que la cantidad de líquido te haga sentir mal. Bebe aún si no te sientes con sed, pero deja de beber si comienza a empeorar tus náuseas.

Conceptos erróneos

En el pasado, las normas culturales esperaban que las mujeres embarazadas evitaran la actividad agitada. La medicina moderna, sin embargo, ha encontrado que las mujeres embarazadas se benefician del ejercicio regular; fortalece sus cuerpos, ayudando a físicamente enfrentar las muchas exigencias de la gestación y la labor. MedlinePlus sugiere hacer ejercicio media hora al día. Cuando batallas con las náuseas, podrías sentirte tentada a permanecer en cama y evitar cualquier esfuerzo. Además, las náuseas y el vómito pueden mermar tu fuerza, dejándote muy fatigada. Sin embrago, la Palo Alto Medical Foundation, recomienda ejercitarse durante el primer trimestre; con precaución y de manera moderada, aún si tienes náuseas. El ejercicio impulsa tu energía y salud general. Si hay alguna hora del día que no te sientas tan enferma, haz ejercicio: tan sólo 10 minutos pueden hacer la diferencia. Una caminata al aire libre puede darle vigor a tu cuerpo e incluso aliviar las náuseas.

Advertencias

Haz tu mejor esfuerzo por prevenir las náuseas por el ejercicio, pero si tus náuseas incrementan mientras te ejercitas, detente. Sobre esforzar tu cuerpo al punto de las náuseas, que te pueden dar más fácilmente si eres propensa a las náuseas matutinas, no beneficia a tu cuerpo ni a tu bebé. Además, la distracción por las náuseas hace más difícil concentrarse y hacer tus ejercicios con cuidado, lo que podría incrementar el riesgo de caerte y dañar al feto. Para ayudar a evitar esto, KidsHealth de Nemours recomienda omitir los ejercicios durante los días que te sientas muy mal.

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Escrito por lily medina | Traducido por glen boyd