¿Puedo hacer ejercicio sin desayunar?

Hay bastantes ventajas de un entrenamiento temprano por la mañana, incluyendo la energía incrementada para el resto de tu día y un riesgo reducido de que algo se interponga en tu regimen de ejercicio. Pero con un entrenamiento por la mañana viene la pregunta de cuándo desayunar. Comer el desayuno te ayuda a gestionar tu peso y cumplir tus metas nutricionales diarias, de modo que no deberías saltártelo para entrenar, pero tienes algo de flexibilidad en lo que se refiere a elegir si comerlo antes o después de tu entrenamiento.

Beneficios

Retrasar el desayuno hasta después del ejercicio puede, de hecho, ayudarte a quemar más grasa durante tu entrenamiento por la mañana. Eso es porque mantener bajos tus niveles de insulina mientras subes tus niveles de adrenalina alenta tus músculos para descomponer más tejidos grasos de lo que harían normalmente, explica Peter Hespel, un profesor de fisiología del ejercicio en la University of Leuven en Bélgica, en un artículo de junio de 2010 de "USA Today". Cuando tus niveles de insulina son altos (como lo están después de que termines una comida), la misma cantidad de adrenalina descompone menos grasa.

Preocupaciones

Por otro lado, saltarte el desayuno significa que no estás llenando tu tanque nutricional antes de entrenar, lo que puede significar que estás ejercitando con poca azúcar en sangre. Esto puede marearte, aturdirte o fatigarte más de lo normal durante tu entrenamiento, explica una página web. La comida es combustible, explica Columbia University Health Services, y tu cuerpo necesita energía de la comida para rendir bien.

Consideraciones

Si decides saltarte el desayuno antes de tu entrenamiento, no lo hagas a diario; una vez por semana es bastante para obtener los beneficios de quema de grasa sin sacrificar tu rendimiento, dice Ron Maughan, un profesor de ciencias del deporte, ejercicio y salud en la Loughborough University, en Inglaterra, en el artículo del "USA Today". Y si no comes antes de entrenar, asegúrate de tomar el desayuno después. Idealmente, vuelve a llenar el tanque en un plazo de 15 a 60 minutos después de tu entrenamiento con un desayuno rico en carbohidratos y proteínas, como un bollo con pavo o una tostada con mantequilla de cacahuete y banana.

Visión experta

Si encuentras que entrenar con el estómago totalmente vacío es incómodo, prueba a partir tu comida en dos y comer sólo un poco antes de entrenar, recomienda Leslie Bonci, dietista y directora de nutrición deportiva en la University of Pittsburgh. Toma un yogur pequeño, un jugo de fruta o una rodaja de fruta antes de entrenar, y una mezcla equilibrada de proteínas y carbohidratos cuando termines.

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Escrito por holly l. roberts | Traducido por natalia navarro