Ejercicio para correr para niños

Hacer que una niña se emocione acerca de correr es la mitad del trabajo para conseguir que realmente se ponga a correr. Ya sea que tu hija se motive a sí misma a amarrarse las agujetas y se ponga a correr o que te encuentres arrastrándola para ir a la pista un par de veces por semana, tener algunas actividades basadas en el correr te puede ayudar a hacer que la experiencia sea más efectiva y divertida para ambas.

Entrenamiento de intervalos

Los intervalos funcionan bien con los niños, no solo por los beneficios del desarrollo de buenas bases, sino que también para la simple fijación de metas. Utiliza imágenes y temas para cada intervalo. Por ejemplo, inicia un intervalo de cinco minutos con una caminata sencilla de un minuto. El siguiente minuto, pídele al pequeño corredor que imagine que está tratando de alcanzar a un amigo en la parada del camión de la escuela, después, el siguiente minuto pídele que persiga al camión que ya está arrancando. Frena gradualmente en los últimos dos minutos y escoge un nuevo tema para volver a un paso más rápido.

Repeticiones disfrazadas


Corre por la playa para avivar su rutina de correr.

El estilo de trabajar en una técnica con niños es a menudo atribuido a la comunidad de artes marciales, pero es también una herramienta que se presta muy bien para trabajar con niños corredores. De acuerdo con el instructor de cinta negra en quinto nivel Paul A. Walker, encontrar las maneras de disfrazar entrenamientos repetitivos hace que los niños quieran regresar a las clases ya que parece "como si estuvieran aprendiendo algo nuevo constantemente", eso elimina el aburrimiento que viene con los ejercicios repetidos. Intenta esta técnica para trabajar en los sprints o carreras de velocidad con tu niño colocando tres distancias medidas con conos u otros marcadores y jugando un juego, como "Quiero ser...". Nombra a la primera distancia "Nunca", a la segunda "Tal vez" y a la final "Definitivamente". Después, comienza a nombrar una lista de 15 a 20 posibles profesiones futuras al corredor, una a la vez. Pídele que corra tan rápido como pueda al cono que corresponda al cómo se siente con desempeñarse en la profesión algún día y que trote de regreso a la línea de salida.

Gratificación instantánea

Debido a que la meta de un niño de convertirse en corredor generalmente no es la misma que la de un adulto, la manera en la cual el niño quisiera ser gratificado es, de comprenderse, también diferente. Las victorias de carreras son a menudo sutiles y se debe trabajar para conseguirlas a través de cierto tiempo y, debido a que tu objetivo es el de crear un amor o por lo menos un aprecio hacia el correr y el acondicionamiento físico para el niño, una recompensa más rápido puede requerirse. Tener un paquete de dulces preferidos o galletas para comer a cierto tiempo o distancia es una manera fácil de recompensarlo. Si estás parada en la pista entrenando a tu hija pero no corres con ella, lleva algunas pompas de jabón y sopla algunas a su paso. Cuando termine de correr, un viaje a la tienda de un dolar para comprar una nueva cinta para la cabeza o algo para utilizar en el siguiente entrenamiento es una manera divertida de recompensarla por el trabajo del día y crea emoción para los siguientes entrenamientos. El Child Development Institute recomienda también hablar de las opciones de recompensa con tu hija, ya que las que ella sugiera generalmente serán "las más poderosas". Recuerda que tus palabras de felicitaciones y aliento son la mejor recompensa y siéntete con la libertad de darlas en abundancia.

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Escrito por andi whaley | Traducido por glen boyd