¿Puedo hacer ejercicio si estoy congestionado?

El ejercicio regular de intensidad moderada puede fortalecer el sistema inmune y reducir la frecuencia de resfriados e infecciones. Es posible que el ejercicio durante la congestión no agrave la afección y hasta incluso haga que te sientas mejor al aliviar la congestión nasal. Sin embargo, si la congestión está acompañada de otros síntomas, quizás debas tomar un descanso.

Pautas

Se recomienda seguir con tu rutina habitual de ejercicios si los síntomas del resfriado se encuentran por encima del cuello, como congestión o goteo nasal, estornudos o irritación en la garganta, a menos que estos síntomas estén acompañados de fiebre. Mantén los ejercicios en un nivel suave a moderado, evitando los de alta intensidad hasta que los síntomas desaparezcan. Si también padeces congestión en el pecho, náuseas, tos ronca o síntomas similares a los de la gripe, lo mejor es suspender temporalmente tu rutina de ejercicios.

Precauciones

Si tomas un descongestivo para aliviar el malestar, esto puede incidir en el ritmo cardíaco durante el ejercicio. Los descongestivos, incluidos aerosoles nasales y medicamentos de administración oral, pueden acelerar el ritmo cardíaco y aumentar la presión arterial. Controla tu pulso durante el ejercicio para asegurarte de que se mantenga entre el 50 y el 75 por ciento de tu ritmo cardíaco máximo; calcula este valor al restar 220 menos tu edad. Habla con el médico antes de tomar descongestivos si padeces enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes, glaucoma, trastorno tiroides o problemas en la micción. Si tomarás el descongestivo, pregúntale al médico si puedes hacer ejercicio mientras sigues el tratamiento.

Opciones

Si estás acostumbrado a correr o sueles hacer entrenamientos de alta intensidad, puedes optar por ejercicios más leves, como caminar, practicar yoga o montar en bicicleta a una velocidad moderada. Sigue un ritmo que acelere la frecuencia cardíaca pero que te permita mantener una conversación. Además, puedes compensar el cambio de intensidad con un entrenamiento prolongado.

Consideraciones

Finalmente, debes ser capaz de determinar cómo te sientes cuando se trata de hacer ejercicio durante una congestión nasal. Si el entrenamiento agrava los síntomas, tómate unos días de descanso para que tu cuerpo se recupere. Fortalece el sistema inmune en el futuro al seguir una dieta equilibrada, mantener un peso saludable, bajar de peso de manera gradual si padeces sobrepeso, dormir lo suficiente e implementar un programa de ejercicio adecuado para tu nivel de aptitud física, así lo recomienda el American Council on Exercise.

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Escrito por pam murphy | Traducido por valeria d'ambrosio