Ejercicio: caminar vs. correr

Camina y correr son ejercicios cardiovasculares eficaces que pueden ayudarte a quemar calorías y a mejorar tu salud. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomienda que los adultos de hasta 65 años de edad tengan varias sesiones de actividad física moderada a vigorosa por semana, como el ejercicio aeróbico. Tanto caminar como correr pueden ayudarte a lograr el objetivo de incluir actividad física moderada a vigorosa cada semana dependiendo de la intensidad que pongas en estos ejercicios.

Calorías quemadas

Aunque ha habido un gran debate sobre el número de calorías quemadas al caminar frente a correr la misma distancia, un estudio en un 2012 "Journal of Strength and Conditioning Research" mostró que los participantes que caminaron una milla quemaron 89 calorías durante el ejercicio y 110 calorías más en las próximas horas después del entrenamiento, aunque los participantes que corrieron una milla quemaron 112 calorías durante el ejercicio y 159 calorías según avanzaba el día.

Impacto en las articulaciones

El impacto en las articulaciones es generalmente menor al caminar que al correr debido al mayor movimiento hacia arriba y abajo de tu cuerpo cuando corres, lo que aumenta el impacto articular. Puedes trabajar con un especialista en ciencias del ejercicio o con un fisioterapeuta para mejorar tu modo de correr y reducir el movimiento hacia arriba y hacia abajo. Sin embargo, rebotar en el suelo al caminar puede aumentar el impacto en las articulaciones, así que ten cuidado de caminar de manera uniforme y con poco rebote.

Todo se trata de la intensidad

Uno de los factores más importantes que determinan la eficacia de tu entrenamiento de caminar o correr es la intensidad del esfuerzo. Por ejemplo, correr en un camino llano requiere menos esfuerzo que correr por una colina, y caminar a paso vivo requiere más esfuerzo que una caminata suave.

Más galerías de fotos



Escrito por melissa sabo | Traducido por daniel cardona