El ejercicio aeróbico y los sistemas cardiovascular y respiratorio

De por sí, tu corazón y tus pulmones funcionan bien. Seguirán trabajando, incluso cuando estás sentado o acostado de espaldas a punto de quedarte dormido. Sin embargo, con el tiempo, al igual que el resto de tu cuerpo, el corazón y los pulmones dejan de funcionar tan eficientemente como lo hacían antes. Mientras que la dieta tiene algo que ver, el ejercicio aeróbico es la clave para asegurarte de que tu sangre siga siendo bombeada, lo cual te permite vivir una vida larga y saludable.

Respiración y bombeo

Tus sistemas cardiovascular y respiratorio te proporcionan oxígeno y nutrientes. Trabajando juntos, el cuerpo se deshace de dióxido de carbono y otros productos de desecho tóxico. Tu corazón, los vasos sanguíneos y la sangre forman tu sistema cardiovascular, que es, en gran parte, responsable de llevar el oxígeno a través del cuerpo a través del flujo sanguíneo. Tus pulmones son el principal componente de tu sistema respiratorio, que es responsable de garantizar que tu sistema cardiovascular tenga un buen suministro de oxígeno.

Máquina de lucha contra enfermedades

El ejercicio aeróbico, como caminar, correr, montar en bicicleta o nadar, mejora la función de las arterias, disminuye la inflamación resultante de las enfermedades, y aumenta el número de células que ayudan a la renovación de las arterias. El ejercicio regular también ayuda a mejorar el colesterol y las grasas en la sangre, y puede aumentar tu esperanza de vida al reducir tus probabilidades de desarrollar derrames cerebrales, diabetes tipo 2 y algunas formas de cáncer, como el de mama y el de colon.

Cuidando tu corazón

Un sistema cardiovascular deficiente puede conducir a enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, lo que puede resultar en un ataque cardíaco. El ejercicio aeróbico mejora la función del corazón y de los pulmones para que haya un buen suministro de oxígeno, y despeja las arterias para llevar el oxígeno en tu torrente sanguíneo. Esto significa que el riesgo de desarrollar presión arterial alta o hipertensión se reduce. Otros efectos incluyen una disminución del colesterol malo y un incremento en el tipo de colesterol bueno que te beneficia.

Como un reloj

Para obtener los mejores efectos positivos y los beneficios para la salud del ejercicio aeróbico, practica la actividad física regular y moderada casi todos los días de la semana, al tiempo que sigues una dieta sana y equilibrada. El American College of Sports Medicine recomienda un mínimo de 30 a 60 minutos de ejercicio moderado cuatro o cinco veces a la semana. Puede ser desde caminar a paso ligero hasta andar en bicicleta, o una clase de ejercicio tres veces por semana. Consulta con tu médico antes de realizar cualquier actividad física moderada o fuerte.

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Escrito por steven lowis | Traducido por gloria soto