Ejemplos de comidas prebióticas

Comer alimentos prebióticos, que proporcionan los nutrientes que los tipos saludables de bacterias en tu tracto digestivo necesitan para prosperar y crecer, puede ayudar a mejorar la función inmune y reducir el riesgo de diarrea y cáncer, según un artículo publicado en 2008 en la revista "Advances in Biochemical Engineering/Biotechnology". Los alimentos prebióticos contienen ciertos tipos de fibra, como inulina, oligofructosa y trans-galactooligosacáridos.

Frutas

Tanto los plátanos como las bayas proporcionan prebióticos. Estas frutas son buenas fuentes de fibra y también contienen otros nutrientes esenciales, tales como altas cantidades de potasio en el banano y vitamina C en las bayas. Añade estas frutas a ensaladas, yogur, avena o sándwiches, o simplemente consúmelas solas como bocadillos para incluirlas en tu dieta.

Verduras

Una serie de verduras proporcionan prebióticos, como la jícama, las alcachofas, los espárragos, el ajo, los puerros, las cebollas, la raíz de achicoria, la alcachofa de Jerusalén y los verdes de diente de león, así como otras verduras de hoja verde. Estos alimentos son bajos en densidad de energía, lo que significa que no contienen muchas calorías por gramo, por lo que comer más de ellos es una gran manera de aumentar tu ingesta de prebióticos sin consumir demasiadas calorías adicionales.

Frijoles

Si reemplazas parte o la totalidad de tu proteína animal con soja y otros granos, reducirás el consumo de grasa y colesterol, mientras que aumentarás la ingesta de prebióticos. Los frijoles también proporcionan otros nutrientes esenciales, incluyendo cobre, fibra, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y proteínas. Mézclalos sobre ensaladas, hazlos puré para sustituir parte de la grasa en los productos horneados, inclúyelos en tu receta de pasta favorita o conviértelos en una sabrosa salsa para comer con patatas fritas, verduras al horno o pan pita.

Granos enteros

El trigo es la principal fuente de prebióticos para la mayoría de la población de EE.UU., según un artículo publicado en "The Journal of Nutrition" en 1999. Sin embargo, otros cereales como el centeno, la cebada, las semillas de lino y la harina de avena también proporcionan prebióticos. Los granos enteros son mejores fuentes que los granos refinados, ya que contienen más fibra y, por ende, más prebióticos.

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Escrito por jessica bruso | Traducido por eva ortiz