Efectos secundarios de la terapia de masaje

La terapia de masaje es un término general usado para describir las diversas formas prácticas de trabajo corporal. Esto incluye los masajes: sueco, tejido profundo, deportivo, neuromuscular, piedras calientes, punto desencadenante, linfático, toque terapéutico, entre otros. Es una forma común de medicina complementaria usada para relajar los músculos tensos, reducir el dolor, promover la relajación, reducir el estrés, mejorar la cicatrización y mejorar la circulación. Puede haber efectos secundarios de la terapia de masaje, sin embargo, muchos de éstos pueden evitarse con una comunicación abierta y honesta con el terapeuta.

Dolor temporal

Un posible efecto secundario de la terapia de masaje es el dolor muscular temporal, dolor o malestar, afirma el National Center for Complementary and Alternative Medicine. Siempre consulta con un proveedor de atención médica acerca de las precauciones que deben tomarse basado en los antecedentes médicos personales. Durante el masaje, dile al terapeuta si la presión es demasiada profunda o incómoda. Reporta honestamente cualquier lesión que pueda requerir el terapeuta para ir más suave o incluso evitar ciertas zonas. El dolor muscular que se produce un día o dos después del masaje se debe discutir con el terapeuta de masaje.

Nivel bajo de azúcar

Los niveles de azúcar en la sangre pueden disminuir durante y después de un masaje, advierte la University of Maryland Medical Center. Por esta razón, los diabéticos deben controlar sus niveles de glucosa en la sangre antes y después de recibir el trabajo corporal. Sin embargo, el masaje regular puede, a la larga, jugar un papel en ayudar a regular el azúcar en la sangre, siempre y cuando los niveles sean monitoreados y el terapeuta sea consciente de la condición.

Hematomas y sangrado interno

En raros casos, la terapia de masaje puede provocar coágulos sanguíneos, hematomas y hemorragias internas. Por esta razón, el masaje debe ser evitado cuando haya una enfermedad presente que aumente el riesgo de coágulos de sangre, o en pacientes con presión arterial alta no controlada, trastornos de recuento de plaquetas de bajo sanguíneo, enfermedades del corazón y en aquellos que toman medicamentos anticoagulantes. El masaje nunca debe realizarse en zonas en las que hay una fractura, herida abierta, infección o tumor. Hablar honestamente sobre condiciones médicas y medicamentos que estás tomando con un médico y el terapeuta, ayudará a evitar complicaciones graves.

Reacciones alérgicas

Los terapeutas de masaje utilizan una variedad de herramientas para ayudar al cuerpo a relajarse y promover el bienestar. Las cremas o aceites se pueden usar para que las manos del terapeuta se puedan deslizar suavemente sobre la piel. Los productos perfumados se pueden utilizar para promover la relajación también. Es importante notificar al terapeuta de algún tipo de alergia que puede ser provocada por los productos utilizados. Además, después del tratamiento revisa por reacciones en la piel, hinchazón o enrojecimiento. Cualquier dolor en el pecho o malestar, o dificultad para respirar o tragar requiere atención médica inmediata.

Fracturas de hueso

Los pacientes que viven con artritis reumatoide, cáncer, osteoporosis u otras condiciones que pueden causar que los huesos se vuelvan frágiles, deben hablar con un médico antes de recibir la terapia de masaje. Junto con la enfermedad actual, los medicamentos y los tratamientos que estos pacientes están recibiendo a veces pueden debilitar los huesos. En estos casos, incluso un ligero contacto puede causar una fractura. Si un médico da el visto bueno para el masaje, el siguiente paso es encontrar un terapeuta que esté adecuadamente acreditado. Además, algunos terapeutas de masaje han recibido capacitación especializada para trabajar con condiciones médicas específicas.

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Escrito por lori newell | Traducido por roberto garcia de quevedo