Efectos secundarios de las semillas de alcaravea

La alcaravea, o carum carvi, es una hierba aromática culinaria, que es originaria de Asia. Las semillas de la alcaravea son, de hecho, una fruta de la hierba alcaravea, explica Lewis Harrison en su libro "Master Your Metabolism", pero se asemejan a la semilla una vez que se han secado y madurado. Esta especia es valorada por sus propiedades medicinales, especialmente para trastornos digestivos como la dispepsia, la flatulencia y los cólicos. Sin embargo, comer semillas de alcaravea puede tener una serie de efectos secundarios, por lo que debes consultar con un profesional de la salud antes de usarlas con fines medicinales.

Acidez

Irónicamente, uno de los beneficios medicinales de la hierba, es decir, sus propiedades carminativas, o de alivio de los gases, es también la causa de uno de sus efectos secundarios más comunes, escriben Karin Kraft y Christopher Hobbs. En su libro "Pocket Guide to Herbal Medicine", explican que las semillas de alcaravea facilitan la expulsión excesiva de gases en el tracto gastrointestinal. No obstante, mientras que alivia la incomodidad de los gases en el estómago, también puede desencadenar la acidez al reducir la presión en el esfínter esofágico, una válvula que normalmente mantiene el contenido del estómago dentro del mismo.

Eructos

Los efectos carminativos de las semillas de alcaravea también pueden causar eructos excesivos, escribe Adriane Fugh-Berman en su libro "The 5-minute herb and dietary supplement consult". Los eructos, también conocidos como eructación o ructus, implican expulsar el exceso de gas y la hinchazón del estómago y tracto intestinal a través de la boca. Pueden estar acompañados de un sonido característico y, a veces, de olor.

Daño hepático

De acuerdo con el Physicians Desk Reference, el aceite de alcaravea, un aceite esencial muy volátil que se encuentra en las semillas de alcaravea, puede causarle daño a los riñones y al hígado cuando se toma en grandes dosis durante un largo período de tiempo. Los autores Kraft y Hobbs señalan que también se ha descubierto que este aceite previene o alivia los espasmos musculares en los animales.

Efectos abortivos

Fugh-Berman escribe que la alcaravea puede tener efectos abortivos en las mujeres embarazadas, lo que significa que puede provocar un aborto o inducir un parto prematuro. Advierte que las madres lactantes también deberían evitar estas semillas y, sobre todo, el aceite de alcaravea.

Efectos narcóticos

Las semillas de alcaravea tienen propiedades narcóticas, informa Florence Daniel. En su libro "Food Remedies: Facts About Foods and their Medicinal Uses", escribe que se debe utilizar con precaución, ya que, como narcótico, puede llegar a ser adictivo. Otros efectos secundarios asociados a los efectos narcóticos de la hierba son somnolencia, confusión mental y náuseas.

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Escrito por armchairgeek | Traducido por rafael ernesto díaz