Los efectos secundarios de demasiada L-Arginina

L-arginina es un aminoácido que normalmente se produce en el cuerpo en cantidades necesarias para el correcto funcionamiento. Si bien la mayoría de la gente no necesita más L-arginina de lo que sus cuerpos proporcionan naturalmente, algunos optan por tomar suplementos. Esto es debido a que la L-arginina se convierte en óxido nítrico, un relajante de los vasos sanguíneos, lo que puede mejorar las condiciones cardiovasculares y la disfunción eréctil. La L-arginina también impulsa al cuerpo a producir proteína, ofreciendo una ventaja a los fisicoculturistas. Aún no se ha determinado de manera decisiva la cantidad de suplementos de L-arginina que una persona promedio puede manejar. En algunos casos, es posible suplementar en exceso y provocar efectos secundarios.

Problemas digestivos

La L-arginina puede aumentar el nivel de ácido estomacal, sobre todo de la gastina. Demasiada gastrina puede resultar en un dolor estomacal y náuseas, así como distensión abdominal, calambres y diarrea.

Reacciones alérgicas

Algunas personas experimentan anafilaxia o una reacción alérgica a la L-arginina. La gravedad de la anafilaxia aumenta con la dosis. Los síntomas incluyen picazón y erupciones en la piel, los ojos hinchados y, en el peor de los casos, falta de aire. Las personas con asma pueden ser especialmente propensos a esto.

Presión sanguínea

Debido a las propiedades de la L-arginina como vasodilatador, la presión arterial baja puede ser un efecto secundario de la administración de suplementos.

Desequilibrio químico

Debido a que la L-arginina es un aminoácido, puede afectar los niveles químicos y de electrolítos. Puede aumentar la producción del cuerpo de potasio, cloruro, creatinina y nitrógeno debido a la urea en sangre. Los niveles de sodio y fosfato pueden disminuir. Los que sufren de problemas en los riñones o en el hígado son especialmente susceptibles a los cambios de estos equilibrios químicos y nunca deberían complementar con L-arginina sin consultar a un médico primero.

Recomendaciones

La L-arginina también está presente en ciertos alimentos, por lo que si vas a complementar, toma en consideración tu dieta cuando calcules una dosis segura. Muchos frutos secos y semillas son ricos en este aminoácido, así como las pasas, coco, chocolate, maíz, arroz y algunas carnes. Si tu dieta es alta en cualquiera de estas cosas, comienza la suplementación con una dosis baja para medir la reacción de tu cuerpo. Una dosis estándar de L-arginina es de 2 a 3 g por vía oral, tres veces al día. Comienza por la menor dosis de esta recomendación y si toleras los suplementos puedes aumentar gradualmente la dosis. También debes consultar con tu médico antes de tomar cualquier suplemento para descartar cualquier condición médica que pueda ser agravada o empeorada por la L-arginina.

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Escrito por beverly bird | Traducido por sofía bottinelli