Efectos secundarios del té de essiac

Rene Caisse, enfermera del servicio público canadiense, desarrolló la fórmula del té de essiac en la década de 1920. Esta mezcla de hierbas ha sido muy promocionada como un tratamiento holístico contra el cáncer y aún hoy conserva su popularidad. Según los National Institutes of Health, más del 15% de los pacientes con cáncer de mama usaron el té de essiac en 2000. Si bien este té suele ser bien tolerado, existe poca evidencia científica que avale su eficacia. Además, este té se relaciona con varios riesgos y efectos secundarios.

Dolores y malestares

Quienes están a favor del té de essiac a menudo sostienen que puede reducir el dolor del cáncer y la artritis. Sin embargo, según la American Cancer Society, algunos usuarios experimentan dolor de cabeza, inflamación articular y malestar abdominal.

Irregularidad intestinal

La American Cancer Society relaciona al té de essiac con episodios de diarrea y estreñimiento. El ruibarbo (rhubarb), uno de los principales ingredientes de este té, contiene laxantes estimulantes que pueden provocar dependencia.

Vómitos

El té de essiac contiene ácido oxálico en forma de acedera común (sorrel), olmo resbaladizo (slippery elm) y ruibarbo. Según los National Institutes of Health, el ácido oxálico puede provocad vómitos y náuseas.

Daño hepático

Según los National Institutes of Health, los taninos y el ácido oxálico presentes en el té de essiac pueden dañar el hígado. Entre las señales de daño hepático se encuentran la ictericia, el dolor abdominal y las heces de color claro.

Enfermedad renal

Las grandes dosis de té de essiac pueden dañar los riñones. Los National Institutes of Health informan que el té de essiac irrita los riñones y estimula la producción de orina. Los taninos presentes en este té pueden causar daños renales permanentes y las hierbas que contienen ácido oxálico aumentan el riesgo de desarrollar cálculos renales.

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Escrito por juniper russo | Traducido por valeria d'ambrosio