Efectos secundarios por comer mucha miel

La miel ha sido utilizada por los seres humanos durante miles de años como un alimento y por razones medicinales. De acuerdo con MayoClinic, la miel ha sido reconocida por sus efectos positivos como un alimento en la investigación científica desde 1892. Si bien se considera generalmente segura para los adultos sanos, al igual que cualquier otro alimento, existe la preocupación de que si comes demasiada, además de la preocupación por los niños y las personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Limitaciones

La miel tiene el mismo dulzor relativo y la columna vertebral química que el azúcar de mesa, por lo que el tamaño de la porción recomendada de miel es el mismo que el azúcar. Una cucharada se considera una porción y no se recomienda que se exceda de 10 cucharadas en el curso de un día. Estas 10 cucharadas recomendadas son para todos los azúcares añadidos, incluidos los de los alimentos envasados​​.

Efectos a corto plazo

Pasarse del límite de las 10 cucharadas a diario causa problemas gástricos, como dolor de estómago, hinchazón y diarrea. Debido al contenido de fructosa de la miel, comer en exceso también puede interferir con la capacidad del intestino delgado de absorber nutrientes. Esto puede contribuir a la incomodidad abdominal más hasta que la miel esté fuera de tu sistema.

Efectos a largo plazo

Consumir consistentemente en exceso la miel puede tener efectos negativos a largo plazo en el tracto gastrointestinal. La absorción de nutrientes podría convertirse en un problema permanente, incluso cuando no haya miel en el sistema. La miel también es ligeramente ácida y la exposición prolongada a los alimentos ácidos pueden erosionar el esmalte dental y el revestimiento de tu esófago, el estómago y los intestinos, lo que puede conducir a la enfermedad de reflujo ácido. El exceso de consumo de la miel, como con cualquier consumo de azúcar en exceso, puede causar insensibilidad a la insulina.

Infantes

Cualquier miel es demasiado para un bebé. Un poco de miel contiene esporas de botulismo, que el sistema digestivo inmaduro de un bebé no puede manejar, lo que lleva a la intoxicación por esta enfermedad. Los síntomas del botulismo son estreñimiento, debilidad, apatía y disminución del apetito. Esta enfermedad no controlada causa parálisis muscular y eventualmente la muerte. Debido a este riesgo, los pediatras recomiendan que no se de miel a los niños menores de 12 meses mujeres embarazadas o lactantes. El botulismo puede ser tratado si se detecta a tiempo y por lo general lleva a una recuperación completa.

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Escrito por amanda hart | Traducido por verónica sánchez fang