Efectos secundarios de las bayas de escaramujo

Las bayas de escaramujo son producidas por las plantas de rosa una vez que caen las flores. Probablemente hayas visto bayas de escaramujo en formulaciones de vitamina C, ya que se consideran una gran fuente de este nutriente. De hecho, tienen 20 veces más vitamina C que las naranjas si comparas los frutos onza por onza, según “The Essential Herb-Drug-Vitamin Interaction Guide” (Guía Esencial de la Interacción entre Hierbas, Medicamentos y Vitaminas), de George Grossberg y Barry Fox. También puedes ver que estas bayas se utilizan para tratar los resfriados o la artritis, y pueden producir algunos efectos secundarios. Habla con un proveedor de atención médica antes de añadir bayas de escaramujo a tu régimen.

Problemas comunes

Problemas tales como vómitos, náuseas y diarrea son los efectos secundarios más comunes que puedes experimentar con las bayas de escaramujo, de acuerdo con Grossberg y Fox.

Reacciones alérgicas

Puedes experimentar una reacción alérgica a las bayas de escaramujo. Algunas personas expuestas al polvo de estas bayas han tenido reacciones respiratorias graves, de acuerdo con Drugs.com. Las bayas de escaramujo pertenecen a la familia de las plantas rosáceas.

Temas de salud

Si eres diabético, es mejor tomar bayas de escaramujo bajo supervisión médica, ya que pueden interferir con el control del azúcar en la sangre, de acuerdo con Grossberg y Fox. También pueden aumentar el riesgo de formación de cálculos renales y pueden agravar la talasemia, la hemocromatosis y otras enfermedades que empeoran con el aumento de la absorción de hierro.

Interacciones medicamentosas

Varias drogas pueden tener interacciones con las bayas de escaramujo. Si tomas flufenazina, ten en cuenta que estas bayas pueden reducir los niveles sanguíneos de este medicamento. También pueden reducir la eficacia de la warfarina. Ten especial cuidado si estás tomando sulfato ferroso porque las bayas de escaramujo pueden aumentar la absorción de hierro, advierten Grossberg y Fox.

Más galerías de fotos



Escrito por linda tarr kent | Traducido por nieves fragola