Los efectos de una relación abusiva

Escrito por ayra moore | Traducido por juan ignacio ceviño
El abuso en una relación puede dañar tu bienestar físico y psicológico.

Muchas personas que se encuentran en una relación abusiva no se dan cuenta de lo perjudicial que puede ser. El abuso que ocurre típicamente en la vida conyugal o en el matrimonio puede ser físico, psicológico o sexual. Los efectos de sufrir cualquier tipo de violencia en la pareja pueden influir en la calidad de vida y el bienestar general para ti, tu pareja y otros miembros de la familia involucrados directamente con la relación. La comprensión de las posibles consecuencias del abuso puede ayudarte a reconocer la importancia de cambiar o salir de la situación.

Daño físico

El abuso físico puede resultar en dolor temporal, lesiones a largo plazo e incluso la muerte. Los moretones, huesos rotos y contusiones son algunos resultados inmediatos comunes de la agresión física. Los problemas en curso pueden incluir dolores de cabeza, problemas ginecológicos, dolor de espalda o problemas digestivos, de acuerdo con el artículo “Intimate Partner Violence and Physical Health Consequences", publicado por la American Medical Association. La exposición a largo plazo al abuso también puede ponerte en riesgo desarrollando problemas de salud permanentes y puede ocasionar la muerte o discapacidad.

Desórdenes psicológicos y emocionales

El abuso puede aumentar tus posibilidades de sufrir de depresión, tener ideas de suicidio, tener un trastorno de estrés postraumático o abusar de sustancias, según un estudio publicado en el "Journal of Women’s Health". El miedo y la ansiedad que pueden resultar de ser abusado o continuamente amenazado también puede hacer que sea difícil alejarte de la relación. Es importante recordar que a pesar de que las consecuencias psicológicas y emocionales del abuso no se pueden ver físicamente, pueden ser igual o más perjudiciales para tu bienestar.

Deterioro social

El aislamiento social forzado es una forma de abuso que se caracteriza por mantener a la víctima lejos de los amigos o familiares que potencialmente podrían ayudar. Incluso sin este intento directo de desconectarte de los contactos sociales, el abuso puede interferir en otras formas, dado que las consecuencias físicas y psicológicas del abuso pueden hacer que no te sientas seguro de tí mismo o incómodo en situaciones sociales. Las víctimas también suelen experimentar vergüenza o culpa por su situación, que puede disuadirles de interactuar con los demás o de buscar ayuda, de acuerdo con Vera E. Mouradian, de la violencia Nacional del National Violence Against Women Prevention Research Center.

Daño a los niños

Ser testigo de la violencia puede aumentar las posibilidades de que tu hijo muestre problemas de comportamiento, sociales, emocionales o cognitivos. La exposición al abuso también puede dar lugar a que tu hijo crea que el abuso y la violencia son respuestas aceptables a los conflictos, dice Judith McFarland y sus colegas en un artículo publicado en el "Journal of Pediatrics". También debes recordar que el abuso puede llegar a ser dirigido hacia tu hijo, incluso si no lo fue desde un principio.