Los efectos a largo plazo de gritarles a los niños

Crecer en un ambiente lleno de gritos fuertes puede herir tu salud mental. Considera que las cosas "buenas" son raramente gritadas, mientras que los epítetos negativos y rompedores de almas son llevados hasta el cielo. Un niño no tiene otra opción sino escuchar esto porque no tiene escape. No puede coger un taxi o un bus para alejarse de la casa. En su lugar, esta víctima cautiva permanece por años mientras los efectos a largo plazo de los gritos van formándose en su mente.

Autoconfianza

Es imposible formar un sentido saludable de autoestima cuando eres un niño al que le gritan frecuentemente. La autoconfianza depende de verte a ti mismo como una persona valiosa, respetada y amada. Nemours afirma que los niños que son gritados pueden sufrir daños a su imagen propia. Los niños que son víctimas de abuso verbal raramente se ven a sí mismos como personas valiosas. Su percepción de sí mismos es de una persona insignificante que carece de la habilidad de impactar en la sociedad. Se les puede ayudar a estos niños a desarrollar confianza al involucrarse en deportes escolares o clubes académicos en los cuales puedan lograr una auto afirmación.

Agresión

Según Adults and Children Together Against Violence, cuando los niños que han sido gritados consistentemente llegan a los 4 o 5 años, probablemente muestren comportamientos agresivos. Estos niños empiezan a tener problemas en situaciones sociales con sus compañeros. Actúan al invadir el espacio personal de los otros, empujando, golpeando e incluso mordiendo. A los niños expuestos a los gritos hay que enseñarles a cómo controlar la ira acumulada por el abuso que han tenido. La consejería profesional es apropiada para tratar los patrones de comportamientos agresivos en niños pequeños.

Miedo

Muchos de los niños que son gritados se vuelven miedosos. La Women's and Children's Health Network dice que los niños pequeños a menudo les asusta las voces fuertes, particularmente si son voces masculinas particularmente profundas y estridentes. Un niño tímido puede reaccionar a los gritos al hacer muecas, temblar o esconderse. Es probable que se desarrolle una actitud miedosa a largo plazo si el abuso continúa por meses o años. Esta timidez puede causar que los niños tengan problemas para desarrollar amistades. También puede imposibilitar su habilidad de lidiar con los conflictos, tratan de salirse de las situaciones difíciles en lugar de resolverlas efectivamente.

Problemas de concentración

Los problemas de concentración no son inusuales dentro de los niños que son gritados por un largo periodo de tiempo. El Children's Advocacy Center for Osceola County señala que la falta de concentración es uno de los resultados del abuso emocional. Los niños que han aprendido a "desconectarse" durante los gritos lo hacen para defenderse contra el asalto verbal. Este mecanismo de defensa tiene un efecto negativo después, ya que se desarrollan los problemas para concentrarse. Esta dificultad generalmente se convierte en un problema en la escuela, especialmente en los cursos donde se espera que los niños se concentren por largos periodos de tiempo. La atención individual por parte de los profesores y tutores puede a menudo ayudar a mejorar la concentración en estos niños.

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Escrito por lisa mooney | Traducido por ana maría guevara