Efectos a largo plazo de correr en el corazón humano

En general, correr o cualquier otra forma de actividad vigorosa es muy recomendada por la American Heart Association, que dice que "la inactividad física es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de la arteria coronaria". A las personas saludables se les recomienda realizar un ejercicio de aeróbicos por al menos 30 minutos la mayoría de los días, ocupando del 50 al 80 por ciento de tu frecuencia cardíaca máxima. Tales ejercicios tienen que ser parte de tu rutina diaria. Sin embargo, existe un debate en las comunidades científicas y médicas sobre la relación entre las extremas cantidades de ejercicio y sus efectos en el corazón. Esto ha llevado a investigaciones con corredores de largas distancias.

Salud del corazón

Correr ayuda a disminuir muchos de los factores de riesgo involucrados en las enfermedades cardíacas. Correr regularmente te da protección contra la obesidad, la alta presión arterial y un alto colesterol, todos los cuales son factores de riesgo para las enfermedades cardíacas. Correr también fortalece los huesos, los músculos y las articulaciones, y ayuda a aliviar la depresión en algunas personas. Existe algo de evidencia de investigaciones publicadas en abril del 2011 en los diarios "Circulation" y "The Journal of the American College of Cardiology", que señala que tu tiempo de correr en una distancia de una milla (una medida de tu estado físico) es un buen indicador futuro de tu salud cardíaca cuando llegues a los 80 años, asumiendo que continúes ejercitándote.

Correr en exceso

Los corredores generalmente fortalecen sus corazones y tienden a prevenir las enfermedades del corazón al machacar el pavimento, la pista o el camino. Un estudio del 2004 publicado en el "American Journal of Medicine" encontró que tu riesgo de enfermedad cardíaca disminuye hasta el 50 por ciento si te ejercitas regular y vigorosamente. Pero los efectos a largo plazo en tu corazón por correr maratones o deportes de resistencia están aún en disputa. Un estudio de la University of Athens sugiere que la cantidad de entrenamiento por aquellos que corren maratones puede estresar al corazón generando que las paredes arteriales se vuelvan más rígidas. Trabaja con tu médico si vas a correr en maratones o deportes de resistencia, o si necesitas superar cualquier tendencia hacia la adicción al ejercicio.

Investigación reciente

El estudio de The Athens provocó una tormenta de controversia dentro de las personas favorables al ejercicio de correr, especialmente entre los corredores de resistencia que participan en maratones y en carreras mucho más largas. Un estudio de corredores más viejos que corrieron en el maratón de Berlin en el año 2006 y 2007 parecieron disipar las preocupaciones del daño a largo plazo en el corazón por tal ejercicio. De hecho, el estudio encontró que ocurrió un poco de daño en el corazón como resultado de correr una maratón, pero después de tres meses, los corazones de los participantes volvieron a la normalidad. Aún así, los descubrimientos llevaron a diferentes conclusiones, con algunos expertos afirmando que tal daño a largo plazo te ponía en gran riesgo durante el periodo de anormalidad cardíaca, mientras que otros discutían que correr en extremo no producía daños a largo plazo y, por lo tanto, no era un factor de riesgo.

Consideraciones

Puedes ser un corredor de maratones con una gran resistencia y todavía tener problemas del corazón. Un estudio del Minneapolis Heart Institute encontró que los corredores de resistencia que comieron dietas llenas de azúcares y grasas podían tener acumulaciones severas de placa en sus arterias, el que a menudo es un precursor de los ataques cardíacos. Sin embargo, como un todo, correr fortalece en lugar de debilitar al corazón a corto y largo plazo para las personas saludables que tienen este deporte. Asegúrate de revisar con tu médico antes de realizar un ejercicio vigoroso como correr, especialmente si no estás en forma, si eres mayor o si tienes una historia de problemas del corazón o de otro tipo. Existen otras formas de ejercicio que también pueden fortalecer tu corazón a largo plazo, incluyendo el caminar.

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Escrito por jim thomas | Traducido por ana maría guevara