Los efectos negativos de la electrónica en los adolescentes

Los niños y adolescentes pasan un promedio de cuatro horas al día solamente mirando televisión, de acuerdo con la Fundación Médica de Palo Alto. Agrega a eso el tiempo que pasan en la computadora, en Internet o en sus teléfonos inteligentes y juegos de video, y es fácil ver cómo los adolescentes pueden pasar una parte significativa de su tiempo enchufados. La electrónica puede ser útil para la comunicación, el trabajo escolar y el entretenimiento, pero como cualquier otra cosa, puede causar problemas si es usada ​​en exceso.

Aumento del riesgo de obesidad

Pasar demasiado tiempo frente a la pantalla puede promover un estilo de vida sedentario; uno de los principales factores que contribuyen a la obesidad y un factor de riesgo para enfermedades del corazón, de acuerdo con el Instituto del Corazón de Texas. Nada menos que el 33 por ciento de los adolescentes pueden ser obesos, según estimaciones de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente publicadas por el Instituto del Corazón de Texas. Los adolescentes obesos tienen más probabilidades de llegar a ser adultos obesos; y están en mayor riesgo de contraer enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardíacas, diabetes y artritis. Cambiar incluso 30 minutos de electrónica por día por actividad física puede ayudar a reducir significativamente estos riesgos.

Aumento de la agresividad

Los adolescentes cuyo tiempo tras la pantalla incluye programas de televisión y videojuegos violentos también pueden experimentar aumento de la agresividad, de acuerdo con la Fundación Médica de Palo Alto. Los adolescentes que pasan una cantidad significativa de tiempo jugando juegos de video violentos o viendo programas de televisión violentos son más propensos a pelear con sus compañeros, discutir con sus profesores y en general participar en comportamientos más agresivos.

Problemas de sueño

La electrónica en el dormitorio de tu hijo adolescente puede afectar negativamente a su ciclo normal del sueño. Mensajes de texto nocturnos, llamadas telefónicas y mensajes de correo electrónico pueden evitar que tu hijo pueda dormir profundamente aunque no esté leyéndolos ni respondiéndolos, explica TeensHealth.org, un recurso de información sobre crianza y salud mantenido por la Fundación Nemours. Anima a tu hijo a apagar el ordenador y el teléfono a la hora de acostarse para eliminar interrupciones alteradoras del sueño.

Posibles problemas de salud mental

Pasar demasiado tiempo jugando a los videojuegos puede aumentar la depresión en los adolescentes que tienen una predisposición a los problemas sociales o de salud mental, señala el investigador Douglas A. Gentile, profesor asociado de psicología en la Universidad Estatal de Iowa que estudia la relación entre los videojuegos y la depresión, en un artículo del "The New York Times" del 18 de enero de 2011. Según Gentile, los adolescentes con problemas de salud mental pueden recurrir a los videojuegos para obtener alivio, pero luego se vuelven adictos al juego, causando problemas sociales, académicos y emocionales que pueden durar hasta la edad adulta. En algunos casos, los adolescentes se vuelven tan adictos a los videojuegos que pueden llegar a volverse aislados y deprimidos. Los padres pueden ayudar monitoreando el tiempo de juego y limitándolo cuando sea apropiado, asesora Gentile.

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Escrito por holly l. roberts | Traducido por florencia prieto