Los efectos negativos de una dieta de hambre

Quizá parezca contradictorio, pero para bajar de peso y no recuperarlo tienes que comer de forma consistente. Estando en una dieta de hambre puedes perder peso, pero no el tipo de peso adecuado. Las dietas de hambre causan una gran pérdida de masa muscular y peso de agua debido a la deshidratación. Los músculos queman más calorías que la grasa de forma natural, y perder masa muscular solamente reducirá tu tasa metabólica.

Sensación de hambre

La sensación de hambre es un mecanismo de supervivencia. El hombre primitivo usaba el hambre como señal de que era momento de cazar o buscar comida para obtener energía y sobrevivir otro día. Si el hombre primitivo no era capaz de encontrar alimentos el cuerpo comenzaba a entrar en modo de inanición, conservando las calorías y almacenándolas como grasa. Este mecanismo aún ocurre hoy en día cuando pasas demasiado tiempo sin comer, aunque la comida rara vez se encuentra más allá de la tienda de la esquina o estación de autoservicio más cercana.

Dieta vs. hambre

Tu cuerpo no reconoce la diferencia entre una dieta restrictiva y la inanición real. Cuando consumes muy pocas calorías como para llevar a cabo las funciones corporales normales, como respirar y mantener el ritmo cardíaco, tu cuerpo comienza a conservar calorías para ser capaz de continuar con estas funciones necesarias. Esto da como resultado la ralentización de tu metabolismo. Cuando tu metabolismo disminuye y vuelves a comer normalmente (o si dejas la dieta restrictiva), es probable que subas de nuevo la cantidad de peso que perdiste más un poco más debido a tu tasa metabólica ralentizada.

Efectos secundarios

Pasar largos períodos de tiempo sin comer puede causar efectos secundarios a corto plazo como la disminución en tu capacidad de concentrarte, fatiga e irritabilidad. Una dieta de hambre de largo plazo puede ocasionar la pérdida del ciclo menstrual para las mujeres, la caída del cabello, osteoporosis y muchos otros efectos físicos relacionados con deficiencias específicas de nutrientes. Tanto el cerebro como los músculos requieren carbohidratos obtenidos mediante los alimentos para tener energía. Sin carbohidratos ambos comienzan a perder sus funciones óptimas.

Una mejor estrategia para bajar de peso

Bajo un método ideal para perder peso debes cambiar lentamente tus hábitos diarios y elegir nuevas formas de comer o preparar alimentos que puedas mantener durante toda tu vida. Compara eso con una dieta extrema que solamente puedes seguir durante un corto período de tiempo antes de regresar a tus antiguos hábitos. Intenta bajar de 1 a 2 libras de peso a la semana. Es probable que bajar más de eso no sea una verdadera pérdida de peso sino solamente una pérdida de peso de agua que fluctuará con tu consumo y nivel de actividad.

Más galerías de fotos



Escrito por megan ware | Traducido por juliana star