Efectos negativos del exceso de elogios por parte de los padres

Parece contradictorio que el exceso de elogios en realidad podría hacerle daño a tu hijo. Sin embargo, estudios recientes muestran evidencia de que algunos tipos de elogios pueden tener efectos negativos sobre el rendimiento de los niños y sobre su autoestima. No entres en pánico; no tienes que dejar de felicitar a tus hijos. Por otro lado, sabemos que formas de elogios ayudan a reforzar la imagen de sí mismos, pero también pueden ser contraproducentes.

Elogios indiscriminados

Algunos padres invaden a sus hijos con elogios desde que despiertan hasta que se acuestan. Ellos reciben un elogio para todo; no importa cuán pequeños sean, alaban hasta hoyuelos. Para un niño pequeño o un niño en edad preescolar, es probable que haya algo malo en esto. Pero a medida que los niños crecen, se vuelven más sensibles a los matices. Los elogios indiscriminados empiezan a sonar sin sentido, o peor, falsos e hipócritas, según el libro "How to Talk So Kids Will Listen and Listen So Kids Will Talk", de Adele Faber y Elaine Mazlish.

Alabanza problemática

Algunos tipos de elogios pueden ser más problemáticos que otros. En particular, elogiar a un niño por su inteligencia o cualquier otra característica que está fuera de su control puede causar problemas. Decirle constantemente a tu hijo que es inteligente, por ejemplo, puede conducirle a tomar menos riesgos y a volverse menos propenso a tener empuje intelectual, según un estudio publicado en la edición de julio de 1998 del "Journal of Personal and Social Psychology". Esto es debido a que el miedo al fracaso pondrá en peligro su posición como inteligente ante tus ojos.

Sé específico

En lugar de un elogio general, trata de ser específico y descriptivo mientras das un cumplido a tu hijo. Dile: "¡Has descubierto cómo atar tus propios zapatos! ¡Buen trabajo!" en lugar de decirle "¡Eres tan inteligente!", o "Me gustó mucho la forma en que compartiste tu juguete con tu amigo" en lugar de "¡Qué cariñoso que eres!". De esta manera, tu hijo sabrá exactamente por qué lo estás elogiando. Desarrollará un entendimiento claro y preciso de sus fortalezas y logros, y también sabrá lo mucho que lo aprecias.

Elogio sobre el esfuerzo

Otra clave para el elogio positivo es centrarse en el esfuerzo y no en los resultados. "Estás trabajando muy duro en esta pintura, mira todos los diferentes colores que estás utilizando" es más útil que decir: "¡Qué hermoso cuadro, eres un artista tan natural!". Del mismo modo, "Has pasado mucho tiempo practicando la escritura a mano, me gusta hayas trabajado duro con eso", es más útil que decir "Tu caligrafía es tan perfecta". Reconocer el esfuerzo que muestra tu hijo para vestirse por sí mismo, limpiar sus juguetes, hacer su propia comida o terminar su tarea le ayudará a animarse a seguir intentándolo cuando las cosas se pongan difíciles en el futuro.

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Escrito por lori a. selke | Traducido por luis alberto fuentes schwab