Los efectos de la muerte fetal en un matrimonio

Oír que su bebé ha muerto en el vientre puede ser una noticia desgarradora para los padres. Después de conmemorar la muerte con un funeral, cremación u otra ceremonia, muchas parejas casadas sienten los efectos de la pérdida de diferentes maneras, algunos enfrentan durante años su dolor por separado y otros en conjunto.

La tensión en la relación

Las emociones que los padres pueden sentir como resultado de la pérdida de un bebé incluyen la negación, tristeza profunda, conmoción, entumecimiento, ira, culpa y depresión. Pueden tratar de enfrentar su pérdida saltando a la acción, o pueden volverse silenciosos y reservados. Según March of Dimes, a veces se crea tensión entre las parejas casadas que se ocupan de su dolor de diferentes maneras. A algunas parejas que sienten la tensión como resultado de una muerte fetal les ayuda buscar asesoramiento o unirse a grupos de apoyo para padres que han experimentado la pérdida del embarazo.

Riesgo de separación

Incluso en situaciones donde una muerte fetal no es un factor, mantener un matrimonio puede ser difícil. De acuerdo con un estudio publicado por la American Academy of Pediatrics, las parejas que han tenido mortinatos y abortos tienen un mayor riesgo de que sus relaciones terminen que las parejas cuyos hijos llegaron a término. Los resultados de este estudio muestran que las parejas que tuvieron bebés nacidos muertos terminaron sus relaciones hasta nueve años después de ocurrido el siniestro. Aunque esto no garantiza que un matrimonio vaya a terminar, la experiencia parece aumentar el riesgo global de divorcio o separación.

Efectos en la intimidad

De acuerdo con Compassionate Friends Network, los esposos y esposas pueden reaccionar de manera diferente a la intimidad después de una muerte fetal. Una de las partes puede sentir una mayor necesidad de cercanía y buscar intimidad para asegurarse de que la relación continuará de forma normal. Pero la otra puede abstraerse y evitar la intimidad, considerándola como no apropiada. Ambas reacciones son normales y las parejas que tienen problemas después de una muerte fetal por lo general pueden restablecer su relación con tiempo y paciencia.

Creciendo juntos

Según Lisa Athan, una especialista en recuperación que realiza talleres y programas de capacitación, es natural que los padres pasen por un período de duelo después de la pérdida de un bebé. A veces los amigos y familiares, que no pueden entender en profundidad lo que están sintiendo, no son capaces de proporcionarles apoyo. La pérdida de apoyo social a menudo hace que las parejas se apoyen mutuamente. Este dolor compartido los acerca, ya que enfrentan juntos su proceso de curación.

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Escrito por carissa lawrence | Traducido por barbara obregon