¿Qué efectos tiene la lactosa en el cuerpo humano?

La lactosa es un tipo de carbohidrato que se encuentra exclusivamente en la leche de los mamíferos. Es un discárido o molécula de glucosa que consta de dos monosacáridos unidos (la glucosa y la lactosa). Consumes lactosa en los productos lácteos, como la leche líquida, la leche en polvo sin grasa y los polvos de proteína de suero. La lactosa también se puede encontrar el alimentos procesados, ya que los elaboradores también agregan derivados de la leche en productos como los bienes horneados, la mezcla de panqueques, las carnes procesadas y las cremas para café. La lactosa puede tener tanto efectos positivos como negativos en tu cuerpo.

Energía

Los carbohidratos son los macronutrientes que tu cuerpo prefiere como fuente primaria de energía. Por ende, la lactosa puede servir como combustible para tener fuerza para tus actividades. Una vez que tu cuerpo digiere la lactosa, los azúcares de la glucosa y la galactosa entran a tus células, donde se metabolizan para obtener energía. Tu cuerpo utiliza la energía para hacer actividad física y mantener tu metabolismo basal. Además, el consumo de lactosa evita que tu proteína dietaria funcione como fuente de energía, permitiendo, en su lugar, desarrollar músculo y realizar sus otras funciones de mantenimiento.

Aumento de peso

Si las calorías que consumes sobrepasan a las que quemas, el exceso se almacena como grasa. Por ejemplo, si consumes más lactosa de la que necesitas, tu cuerpo convertirá los azúcares que no quema en ácidos grasos. Estos ácidos grasos se acumulan en tu tejido adiposo como reserva de energía. Por ende, un alto consumo de lactosa puede provocar un aumento de peso, dependiendo de tu gasto de calorías en general. El aumento excesivo de peso puede conducir a la obesidad, una condición de sobrepeso extremo que incrementa tu riesgo de cáncer, trastornos cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Problemas digestivos

Antes de que tu cuerpo se pueda beneficiar de la energía contenida en la lactosa, debes digerirla a sus monosacáridos constituyentes mediante la acción de la enzima lactasa digestiva. No obstante, es posible que tus células intestinales no produzcan lactasa en absoluto o la cantidad suficiente para lograr la digestión. En esta condición, conocida como intolerancia a la lactosa, la lactosa no digerida que viaja a través de tu tracto intestinal puede causar malestar estomacal. Entre los síntomas comunes de la intolerancia a la lactosa se incluyen el dolor abdominal, la hinchazón, las náuseas, los gases y las heces flojas.

Consideraciones

Para mitigar los efectos negativos de la lactosa en tu cuerpo, puedes ajustar tu dieta dependiendo del problema que genere este tipo de azúcar. Si la lactosa que consumes de los productos lácteos lleva a un consumo excesivo de calorías, quizás tengas que reducir tu ingesta o aumentar tu nivel de actividad física. Si la lactosa te genera malestar digestivo, puedes evitar los productos alimenticios elevados en lactosa o tomar suplementos de lactasa comercialmente disponibles cuando consumas comidas ricas en lactosa.

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Escrito por jan annigan | Traducido por laura guilleron