Efectos indirectos y secundarios de la cebada

La cebada, un grano de cereal apto para el consumo, puede ser utilizado en una variedad de maneras. Puedes utilizarlo como un reemplazo para casi cualquier grano entero o arroz en sopas, guisos, estofados o servirlo solo como acompañamiento. La cebada es muy nutritiva y desencadena una variedad de efectos indirectos y secundarios. No consumas cebada para tratar una condición médica sin consultar a tu proveedor de atención médica.

Promueve la salud del intestino

El grano de la cebada es alto en fibra, conteniendo 6 gramos por cada taza de cebada perlada y cocida. Los proveedores de atención médica en el sitio web de Mayo Clinic, sugieren consumir 25 gramos de fibra por día si eres una mujer y 38 gramos diariamente si eres hombre, necesitas un poco menos cuando eres mayor de 21 años y consumir 30 gramos. La fibra en la cebada disminuye tu riesgo de desarrollar la enfermedad diverticular y hemorroides, pero también ayuda a prevenir el estreñimiento y la diarrea. Consumir demasiada cebada antes de que tu cuerpo esté preparado para procesar grandes cantidades de fibra puede producir el desagradable efecto secundario del gas, la distensión abdominal y también calambres.

Energiza tu cuerpo

La cebada es una excelente opción para obtener energía. Los macronutrientes en esta comida, las proteínas y los carbohidratos, se descomponen en combustible para el uso de tu cuerpo. Una porción de 1 taza de grano de la cebada proporciona 44,3 gramos de hidratos de carbono y 3,5 gramos de proteína. Además, este ceral contiene una gama de vitaminas B, que son la tiamina, riboflavina, el ácido pantoténico, la vitamina B-6 y el ácido fólico que ayuda en la conversión de alimentos en energía. El hierro en la cebada también desempeña un papel en mantener tu alta energía ya que un bajo contenido de este elemento en la dieta puede provocar anemia, una condición caracterizada por el letargo. Una taza de cebada contiene 2 miligramos de hierro; tu ingesta diaria debe incluir de 8 a 18 miligramos de éste elemento.

Mejora la fertilidad

Cuando tú y tu pareja están tratando de concebir a un hijo, agregar granos de cebada a tu dieta puede ser una buena opción. Una taza de cebada tiene 0,4 miligramos de manganeso, y tu ingesta diaria debe incluir de 1,8 a 2,3 miligramos de este mineral. La University of Maryland Medical Center indica que el manganeso es crítico para la fabricación de las hormonas sexuales en el cuerpo que contribuyen a la función de los órganos sexuales. Una deficiencia de este elemento puede disminuir la fertilidad. No tener suficiente selenio también puede dañar tus posibilidades de concebir, pero la cebada contribuye a la cantidad que necesitas cada día. Una porción tiene 13,5 microgramos, y tu cuerpo necesita 55 microgramos diarios.

Aumenta la función inmune

La proteína en una porción de cebada de 3,5 g ayuda a reforzar la función del sistema inmunológico. El zinc en la cebada también ayuda al cuerpo a combatir infecciones, ya que sin lo suficiente en tu plan de comidas, puedes experimentar el padecimiento de infecciones con más frecuencia. Una porción de cebada ofrece 1,3 miligramos de zinc, una porción del 8 al 11 miligramos recomendada para consumo diario.

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Escrito por nicki wolf | Traducido por valeria garcia