Efectos de la HGH en las mujeres

La glándula pituitaria libera la hormona del crecimiento humano o HGH, en el torrente sanguíneo. Esta liberación se produce en pulsos breves durante las horas diurnas. La hormona del crecimiento también responde a los cambios en el ciclo de sueño-vigilia, el ejercicio y la dieta. Los químicos sintetizan el HGH para que los pacientes puedan tomarla por inyección intramuscular para una variedad de dolencias. Los atletas abusan de la hormona de crecimiento para mejorar la habilidad y acelerar la recuperación. Sin embargo, los riesgos del uso de la HGH pueden superar estos beneficios, especialmente en las mujeres.

Mejora la fuerza

Los atletas profesionales y recreativos toman hormona de crecimiento como droga para aumentar el rendimiento. Los datos científicos que apoyan este uso siguen siendo escasos, pero algunos hallazgos indican que la HGH puede mejorar las habilidades atléticas. Una investigación de 2003 descrita en el "Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism" evaluó la ingesta de HGH en mujeres mayores con deficiencia de HGH. La hormona del crecimiento mejoró la fuerza de las piernas y las manos en la mayoría de los sujetos probados. También aumentó la masa corporal magra y disminuyó la grasa corporal total. Más importante aún, las mujeres informaron pocos eventos adversos inducidos por la HGH.

Promueve la resistencia

La hormona del crecimiento puede afectar a otras medidas de comportamiento deportivo también. Una investigación de 2010 publicada en "Annals of Medicine" observó los ejercicios facilitados mediante HGH en mujeres más jóvenes. Los sujetos que tomaban la hormona corrían más rápido en una bicicleta estática, pero no saltaban más alto ni tenían mayor capacidad aeróbica. Estos efectos de la hormona de crecimiento desaparecían a las pocas semanas de finalizar el tratamiento con HGH, y las mujeres no experimentaron efectos secundarios consistentes durante el estudio.

Disminuye el colesterol

El envejecimiento disminuye los niveles de la hormona del crecimiento y aumenta el desarrollo de placa arterial. Estos factores a menudo co-varían, lo que sugiere que el consumo de HGH podría prevenir la enfermedad cardiovascular en los adultos mayores. Una investigación de 2004 publicada en el "Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism" probó esta hipótesis en mujeres jóvenes y mayores con deficiencia de HGH. La medida de resultado primaria en este estudio fueron los valores de colesterol que predicen el riesgo cardiovascular. Los resultados indicaron que las inyecciones de HGH reducen tanto el colesterol total y los niveles del "malo". La ingesta de hormona de crecimiento fue bien tolerada, pero sí aumentó el tamaño del anillo.

Causa hinchazón

Los efectos positivos de la ingesta de HGH a menudo tienen un precio. Por ejemplo, el uso de la hormona de crecimiento suele aumentar la retención de líquidos o hinchazón. Una investigación de 2005, presentada en la revista "Clinical Endocrinology", evaluó la composición corporal en mujeres más jóvenes que recibieron inyecciones de HGH. Muchos sujetos experimentaron una mayor retención de líquidos y se quejaron de la hinchazón. El análisis detallado reveló que la mayor parte del agua retenida fue extracelular y no intracelular. Estos hallazgos probablemente explican por qué la HGH también reduce la masa corporal magra en este estudio.

Aumenta la glucosa

Una inyección de HGH puede causar efectos secundarios más graves también. El uso de hormonas de crecimiento, por ejemplo, puede producir síntomas de diabetes. Una investigación de 2005 publicada en la revista "Metabolism" examinó los marcadores para la diabetes en mujeres de mediana edad. Estos sujetos tomaron la hormona de crecimiento para corregir sus niveles bajos de HGH. La hormona de crecimiento disminuyó la ingesta de sensibilidad a la insulina y, por lo tanto, aumentó la glucosa en ayunas en la mayoría de las mujeres examinadas. Estos cambios pueden conducir al desarrollo de la diabetes. Por lo tanto, la hormona de crecimiento se debe utilizar con precaución.

Más galerías de fotos



Escrito por tomas linnaeus | Traducido por maría florencia lavorato