Efectos de la guardería en el desarrollo de los niños

Mientras que los padres suelen ser los mejores cuidadores de sus hijos, las circunstancias a menudo requieren que algunos opten por cuidado de una guardería a tiempo parcial o a tiempo completo. Los padres deben elegir cuidadosamente al proveedor de cuidado infantil más adecuado en función de la edad de su hijo y las necesidades individuales. Ya que los proveedores de cuidado siguen los pasos en un papel de "cuidador sustituto", va a afectar inadvertidamente el desarrollo de un niño. Los factores como la cantidad de tiempo que un niño pasa en la guardería, la inversión del proveedor en el cuidado del niño más allá de ser simplemente una "niñera" y la calidad general de la atención, determinarán si los efectos sobre el desarrollo del niño son positivos o negativos.

Apego y desarrollo emocional

El National Institute of Child Health and Human Development (NICHD) llevó a cabo un amplio estudio entre 1991-2007 observando y registrando los efectos del cuidado de día en más de 1.000 niños en edad preescolar. El “Study of Early Child Care and Youth Development”, o SECCYD, revelaron áreas clave del desarrollo del niño influenciado por los proveedores de cuidado infantil y experiencias. Algunos niños pequeños, cuando fueron dejados con un proveedor de cuidado de día, mostraron una gama de emociones y comportamientos incluyendo llorar y aferrarse a los padres, gritar o esconderse del proveedor después de que los padres han salido. Estos niños a menudo desarrollan problemas de apego inseguro y ansiedad de separación. Otros niños se ajustaron más fácilmente y con entusiasmo se unieron a sus compañeros, apenas se fijaron en que sus padres se marcharon. Estos niños mostraron más seguridad, menos ansiedad por separación y una mayor preparación para finalmente ingresar a la escuela.

Preocupaciones de comportamiento

Los entornos de la guardería a veces contribuyen a que los niños desarrollen problemas de comportamiento negativo, como la agresión y la falta de cumplimiento, por el simple hecho de que muchos niños diferentes pasan bastante tiempo juntos separados de sus padres. Las National Academies informaron resultados del National Institute of Health(NIH) que mostraron una conexión entre la mala conducta de los niños y la cantidad de tiempo invertido en las guarderías. De acuerdo con el estudio del NIH, los maestros de escuela primaria reportaron que los estudiantes que se pasaban regularmente diez o más horas por semana en una guardería tendían a ser más argumentativos, desobedientes y rebeldes en la clase. Por el contrario, una atención de mayor calidad dictó resultados más optimistas. Los entornos de atención de la guardería estimulantes produjeron niños que eran en general más positivos y cooperativos en sus interacciones con los cuidadores, compañeros y padres.

Desarrollo cognitivo y de lenguaje

Un resultado sorprendente del SECCYD era que los niños en un ambiente estructurado de guardería tendían a tener mayor funcionamiento cognitivo y un vocabulario más amplio, lo que mejora el desarrollo del lenguaje. El estudio de los NIH informó que los niños que pasaban tiempo semanal moderado en la consolidación de entornos de atención de día, alcanzan las puntuaciones más altas de vocabulario al entrar en la escuela.

Desarrollo social

En el SECCYD, los niños en las guarderías demostraron una mayor capacidad para establecer relaciones con sus compañeros y adultos, que los niños que no asisten a la guardería. Irónicamente, los niños de la guardería mostraron interacciones más positivas con sus madres, que los niños en otras instalaciones.

Preocupaciones en la salud

El SECCYD reveló que la exposición de los niños a múltiples incidencias de enfermedades comunes, así como las enfermedades transmisibles, representa una preocupación en las guarderías. Entre mayor cantidad de tiempo los niños pasan en la guardería, es más probable que contraigan enfermedades del estómago y enfermedades intestinales y respiratorias superiores e infecciones del oído.

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Escrito por k. lee banks | Traducido por verónica sánchez fang