Efectos emocionales de los trastornos alimenticios

Un trastorno alimenticio puede tener efectos emocionales devastadores sobre la persona que lo sufre. Estos trastornos se clasifican en tres diferentes categorías: anorexia nerviosa, trastorno de apetito desenfrenado (BED, por sus siglas en inglés) y bulimia nerviosa. De acuerdo con la National Eating Disorders Association, los trastornos alimenticios son problemas complejos cuyas causas aún se están investigando, y gran parte del tiempo hay factores emocionales que los precipitan. Si no son tratados, estos mismos factores se vuelven más intensos y difíciles de resolver.

Mala imagen corporal

Muchos trastornos alimenticios comienzan con la insatisfacción de tu cuerpo y el deseo de cambiar la forma en que te ves. Lo que comienza como un intento de hacer dieta puede llegar a convertirse en una obsesión con el peso, la comida y la imagen corporal. Para que pueda realizarse un diagnóstico de anorexia, uno de los criterios es el miedo intenso a aumentar de peso.

Baja autoestima

La mala imagen corporal y la insatisfacción con el propio cuerpo a menudo conducen a tener sentimientos de baja confianza y autoestima. Generalmente, los trastornos alimenticios vienen acompañados de sentimientos de frustración y de ansiedad, ya que el aumento de peso provoca tremendos sentimientos de fracaso y de culpa. La autoestima está ligada a la pérdida de peso y al deseo de verse delgado.

Necesidad de control

A menudo los sentimientos de inadecuación conducen a sufrir un trastorno alimenticio, lo que puede ser una manera de hacerse con el control en determinadas situaciones. Las adolescentes que tienen una vida familiar difícil pueden tratar de ejercer control negándose a comer; los niños a los que se les dice repetidamente que necesitan perder peso pueden acumular alimentos a escondidas.

Problemas psicológicos

Según el National Institute of Mental Health, los trastornos alimenticios suelen coexistir con problemas psicológicos como la depresión, la ansiedad y el abuso de sustancias. Muchos de estos problemas pueden llegar a ser graves si no son tratados rápidamente con la ayuda de un profesional de salud mental calificado.

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Escrito por lizette mollinea | Traducido por josé antonio palafox