Efectos del cloro en los nadadores

El cloro es un gas amarillo verdoso con un fuerte olor que está dentro de los 10 químicos más comunes producidos en los Estados Unidos, para el 2011. Usado durante la Primera Guerra Mundial como un arma química, los usos de hoy en día incluyen desinfectar todo, desde el agua del grifo hasta los residuos industriales y aguas residuales. En las piscinas, el cloro mata a las bacterias potencialmente peligrosas, pero también tiene unos efectos negativos en algunos nadadores.

Exposición

El cuerpo humano absorbe el cloro principalmente a través de la inhalación pero también a través de la piel. A bajos niveles, la inhalación de cloro causa irritación en la piel y ojos, junto con un dolor de garganta o tos. A altos niveles, la inhalación causa síntomas de asma como sibilancias y opresión en el pecho. Las piscinas interiores sin una ventilación apropiada colocan a los nadadores a un riesgo más alto de exposición al cloro y a los compuestos asociados como el cloroformo. El cloro se combina con compuestos en el sudor y orina para formar unos irritantes aún más potentes llamados cloraminas, que causan directamente asma cuando son inhaladas.

Niños

Los nadadores jóvenes son más susceptibles a los efectos del cloro debido a que sus cuerpos lo absorben más fácilmente que los adultos. Más cloro termina en la sangre de niños en lugar que en nadadores mayores. Los niños que frecuentemente visitan piscinas interiores tienen una más grande probabilidad de desarrollar asma. Los científicos de un estudio del 2006 encontraron una asociación entre el incremento del asma en países industrializados y un aumento de exposición al cloro en piscinas interiores, como se resalta en el diario Occupational & Environmental Medicine. Una mejor ventilación puede no resolver el problema, ya que el cloro es absorbido a través de la piel y de las vías respiratorias.

Nadadores competitivos

Un aumento del nivel de actividad (como nadar) acelera la absorción del cloro por parte del cuerpo. Los nadadores profesionales que pasan mucho tiempo en piscinas interiores pueden respirar peligrosas cantidades de cloro a través de altos niveles de esfuerzo. Los atletas de élite a menudo nadan varias veces al día, lo cual no le da al cuerpo el tiempo suficiente para purgar el cloro del sistema antes de ser absorbido. Esto puede llevar a una acumulación tóxica en el cuerpo. Los nadadores competitivos son más propensos a sufrir asma y otras enfermedades respiratorias.

Exceso de cloro

Las piscinas con un exceso de cloro vuelven al agua ácida, lo cual puede desgastar el esmalte de los dientes de los nadadores frecuentes, una condición llamada "erosión del nadador". Joseph G. Hattersley, escritor del Journal of Orthomolecular Medicine en el 2000, cita numerosos estudios vinculando la exposición a altos niveles de cloro con un más alto riesgo de tener enfermedades como el melanoma, cáncer de vejiga y rectal y el asma. El término "asma del nadador" se está volviendo común mientras más casos son vinculados al nado competitivo en piscinas interiores. Reducir los riesgos implica reducir la cantidad de cloro en las piscinas o cambiar a un método alternativo para tratar el agua.

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Escrito por jen morel | Traducido por ana maría guevara