Efectos del ciclismo sobre la impotencia

La actividad física estimula la liberación de endorfinas y hormonas que estimulan el deseo y la satisfacción sexual en muchos individuos. Sin embargo, sentarse en una bicicleta puede provocar disfunción eréctil y otras condiciones genitourinarias en algunos ciclistas. Aunque no se tiene en claro exactamente cuántos hombres sufren de impotencia relacionada con el ciclismo, un reporte de 2005 en “European Urology” descubrió que únicamente del 13 al 24% de los ciclistas hombres experimentan dificultades con la erección.

Mecanismo

Cuando nos sentamos en una silla, nuestro cuerpo es soportado por las tuberosidades isquiales ("huesos para sentarse"), pero los asientos de bicicleta estrechos no le dan apoyo a estos huesos, forzando al peso corporal sobre el tierno perineo (el punto entre el hueso púbico y el ano). Los nervios y arterias que proporcionan sensación y flujo sanguíneo a los genitales pasan a través del perineo, así que presionarlo disminuye el suministro de oxígeno y la sensación en el pene. El “New York Times” reporta que en tres minutos, el flujo sanguíneo al pene se puede reducir tanto como un 80%. Una presión crónica provoca que las arterias perineales formen coágulos, restringiendo todavía más el flujo sanguíneo. Con un suministro de sangre insuficiente, un ciclista no puede lograr una erección completa.

Estadísticas

De acuerdo con un artículo de 2003 en “Independent", los ciclistas hombre tienen dos veces mayor probabilidad de sufrir de impotencia. Andar en la bicicleta tampoco como tres horas por semana incrementa el riesgo de disfunción eréctil un 72%, riesgo que se incrementa si se realiza la actividad durante un mayor tiempo, de acuerdo con el artículo publicado en “Psychology Today". Un estudio danés descubrió que el 38% de los hombres tenía problemas para lograr una dirección tres días después de una carrera en bicicleta. Afortunadamente, la mayoría de los síntomas son temporales. El “New York Times” reportó que únicamente el 5% de los ciclistas serios desarrollan disfunción eréctil de moderada a severa.

Mujeres

El perineo femenino es similar al de los hombres, así que los asientos estrechos pueden provocar adormecimiento y hormigueo en el clítoris. Un estudio de 1999 presentado a la American Urological Society mostró que el 34% de las mujeres ciclistas sufrieron de adormecimiento genital después de realizar la actividad, pero el problema no interfirió con la frecuencia en las relaciones sexuales para las mujeres.

Prevención

Un asiento de bicicleta profesional puede aliviar la presión sobre el perineo e incrementar la comunidad en general. Inclinar la parte de enfrente del asiento ligeramente hacia abajo y el manubrio hacia arriba coloca al conductor en una posición más derecha y distribuye el peso corporal detrás del perineo. Otra solución es pararse cada 10 minutos para restaurar el flujo sanguíneo a la ingle. En la mayoría de los casos, el adormecimiento pasa un par de horas después del ejercicio, pero en casos extremos los síntomas pueden persistir durante varios días. La cirugía para restaurar los vasos sanguíneos es raramente necesaria.

Diseño del asiento

El Dr. Steven Schrader, un experto en salud reproductivaen el National Institute for Occupational Safety and Health advierte sobre el uso de utilizar asientos recortados. Los asientos económicos obligan a tener más peso sobre 1 a más pequeña. Debido a que los vasos sanguíneos no están centrados en el perineo, estos asientos pueden poner más presión sobre los nervios y arterias genitales. En un artículo publicado en el "Journal of Sexual Medicine", el Dr. Schrader describe como los asientos sin nariz reducen la incidencia de incomodidad genital del 76% al 18%.

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Escrito por claire lunardoni | Traducido por laura de alba