Los efectos del abuso de sustancias en el matrimonio

El abuso de sustancias tiene efectos perjudiciales sobre un matrimonio, los hijos involucrados, los familiares, los amigos y los colegas. Las peleas y la tensión, causadas por problemas financieros y emocionales debido al abuso de sustancias, pueden atrapar a la pareja en un círculo vicioso que incrementa con el abuso de sustancias para reducir la tensión creada por el conflicto, según la American Association for Marriage and Family Therapy (AAMFT). La violencia doméstica también puede ocurrir cuando la persona bajo la influencia de sustancias se vuelve incontrolablemente enojada. Si el consumidor de sustancias admite que hay un problema, el tratamiento es una opción.

El puente entre nosotros

Mientras el cónyuge que abusa de la sustancia necesita ayuda para controlar la enfermedad, el cónyuge sobrio necesita ayuda para lidiar con las emociones fuertes que se presentan debido al uso indebido de drogas, tal como indica "Substance Abuse Treatment and Family Therapy", disponible en el National Center for Biotechnology Information (NCBI). La persona sobria puede sentirse deprimida debido a una incapacidad para expresar decepción, enojo, estrés y ansiedad. Esta persona puede desatender necesidades personales al intentar mantener la paz con el cónyuge toxicómano. El cónyuge sobrio puede vivir con el temor de un fracaso matrimonial o que otros descubran el problema. Cuestiones financieras pueden surgir si la persona toxicómana pierde un trabajo o gasta el dinero frívolamente, o si el seguro de la familia es incapaz de cubrir el tratamiento necesario.

Tras la máscara

En algún momento, la pareja sobria en el matrimonio a menudo comienza a tapar el problema para evitar que amigos, familiares y colegas noten que algo anda mal según lo que señala el Dr. Harry Croft en el artículo "Effects of Substance Abuse on Family Members" (Efectos del abuso de sustancias en miembros de la familia) en la página web de Healthy Place. En algunos casos, los padres sobrios pueden intentar ser todo para los niños en un esfuerzo por asegurar su comodidad, según el libro de NCBI. Este padre puede ocultar el abuso de sustancia del otro cónyuge a los niños, lo que puede causar un daño emocional al negar la realidad de los niños.

El elefante en la habitación

La vergüenza desempeña un papel grande en el deseo del cónyuge sobrio de cubrir cualquier error que podría cometer su pareja o negar que hay un problema en el matrimonio. Por ejemplo, una mujer puede llamar al jefe de su marido y decir que tiene un virus estomacal cuando, en realidad, se ha desmayado y tiene resaca de la noche anterior. El cónyuge sobrio puede sentirse impotente y esto puede conducir a guardar secretos y retirarse del mundo exterior en un intento por proyectar la imagen de que todo está bien, según lo que señala el Dr. Croft. Mientras más un cónyuge permita que el otro sea un adicto, más se desarrolla la codependencia, informa la publicación de NCBI.

No hay que esconderse más

El cónyuge sobrio probablemente ha escuchado muchas promesas incumplidas en las que que su pareja dice que "dejará de usar" o "estará sobrio". El adicto a una sustancia puede que se haya detenido, pero sólo lo ha hecho un minuto para empezar de nuevo. El abuso de sustancias es un problema crónico, continuo y las recaídas son comunes en las primeras etapas del tratamiento, según lo que señala el Dr. Croft. Mientras que el cónyuge no incurra en maltrato puede sentirse esperanzado, pero esa esperanza puede transformarse en ira con cada recaída repetida o promesa incumplida. Los programas de tratamiento de abuso de sustancias pueden ayudar tanto al abusador de sustancia, así como al cónyuge. La terapia familiar, dirigida a todos los miembros de la familia y los niños --como los programas de doce pasos-- pueden ayudar a ayudar en la recuperación de todos los involucrados.

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Escrito por karen kleinschmidt | Traducido por paulina illanes amenábar