Efectos en el cuerpo por comer queso

El queso puede ser una parte importante de muchas comidas y planes de dieta. Debido a que el queso se produce a partir de la leche, muchos de los mismos factores nutricionales asociados con la leche también están asociados con el queso, lo que puede tener efectos tanto beneficiosos como perjudiciales en tu cuerpo. Debes discutir el incluir el queso en tu dieta con tu nutricionista o profesional de la salud si tienes alguna duda.

Vitaminas y minerales


Los productos lácteos proporcionan vitaminas esenciales y minerales.

Los productos lácteos, como el queso, proporcionan vitaminas A y D. La vitamina A mantiene la salud de la visión, el sistema inmunológico y la producción de glóbulos rojos. El queso también proporciona dos importantes minerales, calcio y fósforo, que apoyan el crecimiento y mantenimiento de huesos y dientes sanos, y puede reducir tu riesgo de desarrollar osteoporosis. El calcio también juega un papel en la salud del sistema nervioso.

Proteína


La proteína es importante para cada célula en el cuerpo.

Necesitas proteína diaria porque la proteína es una parte de cada célula en tu cuerpo. El queso proporciona cantidades significativas de proteínas completas, o todos los nueve aminoácidos esenciales requeridos para una buena salud. Los quesos duros como el cheddar contienen más proteínas que los quesos blandos como el queso azul, como se señala en la página webMetro Richelieu. Debes obtener entre el 10 y el 35% del consumo de calorías cada día a partir de proteínas, dependiendo de tu edad, sexo y estado de salud. Puedes incorporar el queso en tu dieta como parte de la ingesta de proteínas. tu dietista puede ayudarte a tomar las decisiones adecuadas.

Grasa y colesterol


El queso puede contribuir a grandes cantidades de grasas y colesterol en tu dieta.

El queso también puede contribuir a grandes cantidades de grasa y colesterol en tu dieta. Menos del 30% de tus calorías diarias deben provenir de grasas. El exceso de grasa o colesterol pueden causar un aumento de peso, el desarrollo de enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer. La cantidad de grasa en un queso depende del contenido de grasa de la leche utilizada para elaborarlo. Debes seleccionar los quesos elaborados a partir de leche sin grasa, 1% de grasa o de otra manera leche baja en grasa para controlar mejor tu consumo de grasas.

Sodio


El queso puede contener mucho sodio.

El contenido de sodio en el queso también puede ser alto debido a la sal añadida a la leche durante el proceso de fermentación. La sal puede aumentar tu riesgo de desarrollar presión arterial alta, o hipertensión, así como enfermedades del corazón. Idealmente, sólo debes consumir entre 1,500 y 2,300 miligramos de sal cada día, pero el estadounidense promedio obtiene más de esa cantidad cada día. Incluso pequeñas cantidades de queso pueden suministrar grandes cantidades de sodio. Por ejemplo, 1 onza de queso americano contiene 406 miligramos de sodio. Para las personas con hipertensión, se pueden comprar versiones bajas en sodio de algunos quesos, como el queso cheddar bajo en sodio, Brie o Gouda, según LowSaltFoods.com. Debes discutir tu consumo de sal recomendado con tu proveedor de atención de la salud y ajustar el consumo de queso en consecuencia.

Digestión


El cheddar y queso suizo pueden ser bien tolerados por aquellos que son intolerantes a la lactosa.

Si no tienes suficiente cantidad de la enzima lactasa en el tracto gastrointestinal, es posible que tengas problemas al consumir productos lácteos. Las personas con intolerancia a la lactosa pueden tener problemas para comer queso, pero para muchas personas con esta condición, los quesos como el cheddar o suizo podrían ser bien tolerados. Estos quesos suelen tener bajos niveles de lactosa; 30 gramos de queso cheddar tienen aproximadamente 20 miligramos de lactosa. Una taza de leche contiene 12 gramos de lactosa. Si eres intolerante a la lactosa, tendrás que experimentar para determinar si el queso tiene un efecto desagradable en tu cuerpo.

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Escrito por dominique brooks | Traducido por verónica sánchez fang