¿Qué efectos tienen las comidas saladas sobre la artritis?

La sal; un enemigo de la lucha contra la hipertensión; también puede contribuir a la aparición de síntomas de artritis.

El estadounidense promedio consume 3,300 miligramos de sodio por día.

— Centers for Disease Control and Prevention (CDC)

Si bien reducir el sodio es un protocolo muy conocido para combatir la hipertensión, muchas personas no son conscientes de que los niveles altos de sodio en la dieta también pueden exacerbar la rigidez articular y el dolor derivado de la osteoartritis, la artritis reumatoidea, la bursitis y la gota.

Cómo afecta el sodio a la artritis

Si bien no hay una "dieta" que pueda aliviar los síntomas de artritis o gota, en algunas personas el exceso de sodio puede empeorar la hinchazón y el dolor debido a la retención de agua, también conocido como edema. Además, ciertos medicamentos usados para tratar la artritis, como los corticoides, hacen que el cuerpo retenga más sodio.

La concentración de sodio en el cuerpo influye sobre los niveles de líquidos que hay fuera de las células. Cuando hay demasiado sodio en el torrente sanguíneo, el agua es arrastrada hacia afuera de las células con el fin de diluirlo. Esto produce una acumulación de líquidos dentro y alrededor de los tejidos y las articulaciones, produciendo dolor e inflamación.

Ingesta recomendada

Según investigaciones recientes de Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el estadounidense promedio consume 3,300 miligramos de sodio por día. Esto es significativamente mayor a la cantidad recomendada para niños y adultos y más del doble de la cantidad diaria recomendada para las personas mayores de 50 años.

U.S. Dietary Guidelines recomienda una ingesta de sodio de no más de 2,300 mg por día para adolescentes y adultos. Las personas mayores de 50 años y quienes sufran de hipertensión, diabetes y enfermedad renal es recomendable que consuman no más de 1,500 mg por día.

Para comenzar tu camino hacia la reducción, es importante conocer algunos datos rápidos:

• Los alimentos y comidas procesadas compradas en los restaurantes son las responsables de la mayor parte del sodio que consumimos.

• Tanto la sal kosher como la sal marina cuentan como sal.

• La mayor parte del sodio se consume en forma de cloruro de sodio (sal de mesa).

• 2400 mg de sodio equivalen a aproximadamente 1 1/4 cucharadita de sal.

Qué hay en la etiqueta de tus alimentos

Lee el panel de datos nutricionales presente en las etiquetas de todos los alimentos, y presta particular atención a la cantidad de sodio, especialmente en los alimentos preparados y envasados.

He aquí los que significan los términos de las etiquetas:

• Un producto que sea legítimamente "bajo en sodio" no puede tener más de 140 mg de sodio por porción.

• Un envase que dice "reducido en sodio" o "menos sodio" debe contener un 25% menos de sodio que la versión original de ese alimento. Ligero en sodio significa que el producto debe contener un 50% menos de sodio que el original.

• "Sin sal " o "sin sal agregada" significa simplemente que no se le agregó sal al producto durante el procesamiento. Eso no significa que el alimento sea libre de sodio. Mira el panel de datos nutricionales para verificar el contenido de sodio.

Consejos rápidos para reducir la sal y el sodio

Reducir la ingesta de sal es hacer realmente algunos ajustes. He aquí algunos consejos simples:

• Elige hortalizas frescas o congeladas en lugar de enlatadas.

• Utiliza pollo, pescado y carne magra frescos en lugar de enlatados, ahumados o procesados.

• Limita los alimentos curados como el tocino y el jamón.

• Limita los alimentos envasados en salmuera como los encurtidos, las aceitunas y el chucrut.

• Reduce los arroces, pastas y mezclas de cereales instantáneos o saborizados que normalmente tienen sal.

• Enjuaga los alimentos enlatados como el atún y los frijoles para eliminar algo del sodio.

• Presta atención a la cantidad de sal que usas al cocinar y usa una medida exacta. Una pizca aquí y allá puede sumar bastante.

• Busca alternativas saludables para sazonar tus alimentos. La American Heart Association recomienda usar ajo (no sal de ajo), jengibre, romero, albahaca y otras hierbas y especias para sumarle sabor a las comidas sin un exceso de sal.

• Cuando comas fuera, pregúntale al camarero si hay platos reducidos en sodio o evita colocarle sal extra.

• Retira el salero de la mesa; según dicen "ojos que no ven, corazón que no siente".

Acerca del autor

Eilender es conferencista y escritor de ciencias de la salud y vive en New Jersey.

Foto: Thinkstock/Comstock/Getty Images

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Escrito por elizabeth eilender, ms, rd, cdn
Traducido por paula santa cruz