Los efectos de comer demasiado rápido

Probablemente hayas engullido alguna que otra comida cuando tus obligaciones consumían todo tu tiempo. El comer apresuradamente de manera ocasional no causa muchos problemas, además de un dolor de estómago de vez en cuando. Pero si eres el tipo de persona que levanta la vista de su plato vacío y se da cuenta de que el resto de las personas recién comieron la mitad de su plato, desacelerar tu manera de comer podría hacerle algunos favores a tu cuerpo.

La indigestión y el malestar estomacal


La indigestión tiene muchos síntomas, que van desde una sensación de ardor a una sensación de pesadez.

Cuando comes demasiado rápido, aumentas el riesgo de sufrir una indigestión, según MedlinePlus, un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.. La indigestión tiene muchos síntomas, que van desde una sensación de ardor a una sensación de pesadez -como si hubieses comido rocas para la cena-. A veces los síntomas de indigestión son tan graves, que se confunden con los de un ataque al corazón. El malestar generalmente desaparece cuando el cuerpo tiene la oportunidad de procesar la comida que fue ingerida rápidamente. Si tu indigestión persiste, habla con tu médico acerca del reflujo ácido, síndrome del intestino irritable u otras complicaciones asociadas al malestar gastrointestinal.

Aumento de peso


Si comes demasiado rápido, acumulas calorías que no necesitas.

Tu cerebro y estómago trabajan juntos para controlar tu apetito. Este proceso no es instantáneo. De hecho, tu estómago tarda unos 20 minutos en comunicar a tu cerebro que ya has tenido suficiente para comer. Si comes demasiado rápido, acumulas las calorías antes de que tu cuerpo tenga la oportunidad de decirte que no las necesitas. Comer demasiado rápido aumenta la probabilidad de que necesites más comida para sentirte satisfecho, porque confías en el malestar estomacal o la satisfacción emocional en lugar de las señales del cerebro para saber cuándo dejar de comer. Cuando consumes demasiadas calorías, aumentas de peso.

Disociación entre el hambre y las señales de saciedad

Si comes tan rápido que salteas periódicamente el proceso del cuerpo de reconocer su propia sensación de saciedad, es posible que te desconectes de tu hambre natural y las señales de saciedad, según el grupo médico de paz y salud de Washington, Alaska y Oregon. Con el tiempo, dejas de sentir hambre o saciedad del todo y en su lugar confías en tus deseos y emociones para que te digan cuándo comer. Si retrasas tu alimentación y practicas escuchar a las señales físicas de tu cuerpo antes y después de las comidas, puedes volver a conectarte con tu hambre natural y las señales de saciedad.

Qué tan rápido deberías comer


Trata de prolongar las comidas por lo menos durante 20 minutos, puedes lograrlo.

Dado que se tarda unos 20 minutos en que tu estómago le diga a tu cerebro que estás lleno, trata de prolongar las comidas por lo menos durante 20 minutos. Esto puede parecer difícil, especialmente si estás acostumbrado a engullir una hamburguesa en el coche camino a clases, pero se puede lograr. Pon el tenedor en la mesa entre cada bocado y mastica a fondo. Utiliza la mesa de la cena como un tiempo para hablar de tu día con tu familia y amigos. Si terminas tu comida antes de los 20 minutos, espera hasta que hayan transcurrido los 20 minutos enteros antes de decidir si necesitas comer más.

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Escrito por lillian downey | Traducido por eliana belen doria