Efectos de la avena sobre la glucosa en sangre

Ya se trate de que te hayan diagnosticado diabetes tipo I o tipo II, lo más probable es que estés enfrentando los mismos retos: cómo manejar tus niveles de glucosa en sangre y bajar de peso. Afortunadamente, hay varias maneras sencillas y efectivas de abordarlos y no se requiere mucho dinero, tiempo ni energía. Todo empieza en la mesa del desayuno.

Glucosa en sangre e hiperglucemia

El desafío para la mayoría de los diabéticos es cómo manejar sus niveles de glucosa. El rango normal de azúcar en sangre es de 70 a 110 mg/dl. Si bien los niveles de glucosa pueden fluctuar durante el día, los niveles de azúcar en sangre que permanecen por encima de 110 a 130 mg/dl pueden significar que eres pre-diabético, una enfermedad peligrosa que afecta a los riñones, el corazón, los ojos y muchos otros órganos. Los diábeticos recientemente diagnosticados se enteran de que una de las maneras más importantes para manejar la glucosa en sangre es comiendo hidratos de carbono complejos, o sea hidratos de carbono que se descomponen lentamente en el torrente sanguíneo, evitando picos altos en los niveles de glucosa en sangre.

El índice glucémico

Una de las maneras más sencillas de manejar tu glucosa en sangre es comer alimentos que tenga un valor bajo en el índice glucémico. El índice glucémico (GI, por sus siglas en inglés) es un sistema de clasificación que se le asigna a todos los hidratos de carbono y que define con qué rapidez hacen que los niveles de glucosa alcancen niveles altos. Los niveles altos de glucosa pueden provocar una cantidad de complicaciones como mareos, náuseas, temblores musculares y falta de consciencia. Usando el índice glucémico, los diabéticos pueden elegir alimentos que mantengan estables los niveles de glucosa en sangre y así evitar serias complicaciones. Los alimentos con una clasificación menor a 54 en el GI se consideran bajos. Los que se clasifican entre 55 y 70 son alimentos con un GI intermedio y los que superan los 70 son alimentos con un GI alto. La meta es comer comidas con GI bajo, o combinar las de un GI intermedio con las de un GI bajo o grasa y proteína para limitar los picos altos de la glucosa en sangre. La avena tradicional (también llamada "granos de avena cortados") tienen una clasificación de 51, de manera que puedes comer tanta como desees.

Beneficios agregados

Además de comer avena en el desayuno, puedes agregarla a refrigerios con bajo contenido de azúcar como galletas y barritas energéticas que tienen un bajo GI, e incluso como relleno de un pan de carne. La avena también tiene un elevado contenido de fibra soluble. Esto significa que no sólo se digiere lentamente, manteniendo bajos los niveles de azúcar, sino que también ayudan a prevenir determinados tipos de cáncer de colon. La avena también ayuda a reducir las lipoproteínas de baja densidad adhiriéndose a ellas y expulsándolas del cuerpo antes de que tengan la oportunidad de acumularse en el interior de las arterias coronarias, lo que podría conducir a un infarto.

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Escrito por allen smith | Traducido por irene cudich