Cómo educar a un niño problemático

No se les conoce como "terribles" por nada; los niños pueden ser gritones, ruidosos, hiperactivos y traviesos pero es probable que tu hijo también sea encantador, divertido y dulce. Aunque en ocasiones puede sentirse frustrado, tu hijo sólo está aprendiendo del mundo que le rodea incluso cuando parece que se mete en problemas. El truco para educar a niños problema es desbloqueando los tratos positivos mientras le enseñas a expresarse mejor a través de la comunicación y del toque.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Conoce los límites de tus hijos y cuando sea posible, sé respetuoso con ellos. Si te das cuenta que tu hijo no se adapta a las multitudes o que los viajes largos hacen que se inquiete, haz un plan de trabajo cuando sea posible para evitar un alboroto. En lugar de eso, hacer viajes más cortos a la tienda o meterlo a grupos pequeños pueden ayudarle a adaptarse y a evitar los efectos negativos de llevarlo hacia sus límites.

  2. Prepara con anticipación las distracciones y las cosas que puedan hacer que tu hijo vaya de la calma a la locura. Guarda artículos que puedan mantenerlo ocupado para que no se meta en problemas. Los crayones, los libros de pasta e incluso las películas cargadas en tu teléfono inteligente pueden ayudarte con tu hijo irritable cuando estén en una sala de espera o en algún lugar en donde tienda a perder la paciencia.

  3. Ofrece opciones y di sí cuando puedas. Tu hijo está aprendiendo a aceptarse. Si le dices constantemente que no o tomas decisiones por él puede que se enfurezca y haga arrebatos con base en el hecho de que su actitud es lo único que puede controlar. En lugar de decirle en la mañana que se vista, intenta elegir dos cambios de ropa y deja que elija el que prefiera o si pide algo, considera la petición, en caso de que digas que sí, ve por ello y es más probable que tu hijo no se enfurezca.

  4. Da órdenes cortas y fáciles de realizar. Cuando abrumas a tu hijo con órdenes vagas como "¿Puedes limpiar tu cuarto?", haces que pierda la concentración y ambos terminarán irritándose. En lugar de eso, da las órdenes en forma de declaraciones y no en forma de pregunta y mantenlas cortas y al grano. "Vamos a levantar estos bloques. Yo recogeré los rojos y tú los azules".

  5. Concéntrate en tratarlo de forma positiva. Aunque en ocasiones haga travesuras, el hecho de obsesionarse hará que la molestia crezca aún más porque sabe en qué fijar su atención. En lugar de eso, ignora la conducta poco adecuada y dale grandes muestras de apoyo cuando se comporte, sea tierno, inteligente y divertido. Pronto aprenderá a concentrarse en la buena conducta.

  6. Sé realista en cuanto a tus expectativas. Los niños simplemente son bebés que saben cómo moverse, por lo tanto, no esperes que siempre entienda y se porte bien. Mientras puedas trabajar en la prevención de los ataques de ira y de los berrinches, tu hijo simplemente explorará, aprenderá y te dirá todo lo que planea hacer. Espera algunos baches en el camino, de esta forma tendrás un hijo sano y feliz.

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Escrito por kay ireland | Traducido por karen angelica malagon espinosa