Cómo educar a un niño sin exaltarse

Exaltarse y gritar están muy bien de vez cuando si te encuentras en un concierto de música, pero no son la mejor opción en medio de la sala de estar de tu casa. Puede parecer un reto hablar con tu hijo con voz tranquila, pero esto es posible con un poco de esfuerzo y constancia. La forma en cómo tú respondas a las circunstancias,ayudará a determinar el nivel de decibelios en tu casa.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Atiende de inmediato los eventos que te irriten. Si tu hijo está haciendo algo que requiere de tu intervención como el robo de juguetes a un compañero o la violencia entre hermanos, no esperes a que la situación te irrite y entonces ya no puedas responder con voz tranquila. Resuelve el conflicto inmediatamente. Con calma lleva a tu hijo a otro entorno para que tenga un momento de tranquilidad. Si atiendes el asunto antes de que se intensifique, no tendrás la necesidad de gritar o exaltarte, pero habrás demostrado que ese comportamiento o acción son inaceptables.

  2. Habla sobre cualquier evento que te enoje. Tu hijo ya tuvo un momento para tranquilizarse y ahora pueden conversar sobre lo que pasó. Deja que te explique lo sucedido desde su propia perspectiva. Él debe sentir que tiene el 100% de tu atención y que no se necesita gritar ni exaltarse. Probablemente tendrás que escuchar enunciados como: "yo quería jugar con el camión pero Lucas no quería prestármelo, así que se lo arrebaté" o "Victoria me quitó el camión así que le pegué".

  3. Explica a tu hijo por qué dicho comportamiento es inaceptable. Enfatiza la manera en que esa actitud está equivocada, pero no juzgues al niño. Por ejemplo: "Yo sé que querías jugar con el camión, pero no está bien quitárselo a Lucas" o "Victoria no debió quitarte tu camión, pero TAMPOCO está bien que le pegues". Continúa explicando de manera tranquila y simple. Los niños pequeños tienen una comprensión limitada cuando se trata de sentir empatía. Lo importante es explicar la maldad con la misma tranquilidad en que conversas en el almuerzo o le explicas las reglas de un juego de mesa.

  4. Compórtate como un modelo a seguir por tu serenidad y voz baja. Una de las maneras más eficaces para evitar gritarle a tu hijo durante toda su infancia es predicar con el ejemplo. Cuando mantienes la calma y estás tranquilo durante las escenas difíciles, tu hijo aprenderá a hacer lo mismo, esto impedirá que levantes la voz. Si él ve que le gritas a otros niños o a tu pareja, él comenzará a imitar tu comportamiento, aumentando la probabilidad de que tengas que levantar la voz también.

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Escrito por rosenya faith | Traducido por xochitl gutierrez cervantes