¿A qué edad empiezan a caminar la mayoría de los niños?

Uno de los eventos más emocionantes como padre es ver a tu niño tomar esos primeros tambaleantes pasos. Es normal estar emocionado de que tu bebé aprenda a caminar, pero es mejor evitar poner ese evento en un calendario. Mientras la mitad de todos los niños aprenden a caminar al momento de su primer cumpleaños, un niño empieza a tomar sus primeros pasos tentativos desde los nueve meses o hasta los 16 meses y sigue estando dentro del rango normal de desarrollo, según el Dr. William Sears.

Caminadores tempranos y tardíos

Ningún niño es exactamente igual ni se desarrollarán exactamente de la misma manera. El primer año de un bebé es el tiempo para desarrollar la fortaleza muscular y la coordinación necesaria para que empiece a moverse en el mundo y la velocidad de este desarrollo varía con el temperamento y oportunidades para ejercitarse. Si tu bebé es más impulsivo y motivado a comenzar a moverse, es más probable que se adelante a través del logro físico. Un niño cuidadoso, aunque se le de mucha oportunidad de ejercitarse, puede tomar más tiempo para decidirse a caminar. Por esta razón, no siempre es bueno comparar a tu bebé con otros bebés; un caminante temprano o tardío por lo general es un indicador de personalidad en lugar de desarrollo.

Aprendiendo a caminar

Un número de habilidades se conjuntan al momento en que un bebé se acerca a dar sus primeros pasos. Notarás que tu bebé atraviesa una secuencia de logros, empezando con un recién nacido aprendiendo a levantar su cabeza. De ahí, tu bebé se sentará y después empezará a estirarse y a alcanzar. No todos los bebés gatean, pero todos los bebés comenzarán a mostrar interés en moverse. Algunos directamente se estirarán hasta levantarse para pararse y caminar. Otros bebés podrán caminar como cangrejos, arrastrarse o correr rápidamente. Independientemente de cómo lo hagan, un deseo de moverse eventualmente lo lleva a dar sus primeras pisadas con sus piecitos. Una vez que tu hijo se mueva y se levante en posición erguida, el caminar no estará lejos.

Animando a caminar

Caminar depende mucho en la personalidad de tu bebé, pero eso no quiere decir que no puedes ayudar. Es posible que no puedas hacer que tu hijo esté listo para caminar, pero te puedes asegurar que tendrá lo que necesita para comenzar. Para animar el desarrollo muscular necesario requerido para caminar, asegúrate de darle a tu bebé tiempo frecuente para estar sobre su estómago durante su vida temprana para trabajar los músculos en su cuello y espalda. Conforme tu bebé aprenda a sentarse, utiliza juguetes que se muevan de lado a lado para mantenerlo rodando y alcanzando ya que esto lo ayudará a entrenar su balance y sus caderas para caminar. Conforme aprenda a pararse, toma sus manos y ayúdalo a pararse o caminar con tu ayuda. Más que nada, recuerda ser la porrista de tu bebé. Estar emocionado y animar a tu hijo lo ayudará en su confianza, algo que es tan importante como el balance para un niño pequeño.

Seguridad y preocupaciones

Para el momento en que tu bebé tenga ocho o nueve meses, asegúrate de que tu casa está arreglada con seguridad en mente para un caminante principiante. Guarda muebles peligrosos y poco estables, como mesas de café con bordes filosos. Mueve objetos frágiles o peligrosos de superficies bajas y recoge cables sueltos o tapetes con los que se pudiera tropezar tu hijo. Evita el uso de andaderas; tienen un efecto de retraso en el desarrollo muscular de tu hijo e incrementan el riesgo de lesiones. Las andaderas aumentan la habilidad de tu hijo de llegar a superficies peligrosas como estufas calientes y la movilidad extra le puede dar acceso a áreas peligrosas, como escaleras. Si tu bebé no demuestra interés en moverse del piso al momento de su primer cumpleaños o si no ha empezado a caminar a sus 18 meses, consulta con tu doctor.

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Escrito por jeffrey joyner | Traducido por monica del valle