¿A qué edad debes de empezar a poner a tu hijo en tiempo fuera?

Darle a tu hijo un tiempo fuera por hacer un berrinche, tirar la comida, morder, patear o tener otro tipo de mal comportamiento puede ser una forma efectiva de disciplinar a los niños y preescolares de 2 a 5 años, de acuerdo con American Academy of Pediatrics. Un tiempo fuera puede ayudar a tu hijo a calmarse por unos cuantos minutos. Pasar cerca de un minuto por cada año de la edad de tu hijo en un lugar tranquilo (dos minutos para un niño de 2 años, tres minutos para uno de 3 y así) es lo que se recomienda generalmente.

Cómo funciona

Adviértele a tu hijo que puede ir a tiempo fuera inmediatamente cuando se salga de control o actúe de forma física. Si persiste el comportamiento indeseado, acompáñalo al área designada para el tiempo fuera inmediatamente. Cuando se trate de escoger un área para el tiempo fuera, entre más aburrido mejor. Colocar una silla enfrente de una pared que esté lejos del centro de la actividad funciona bien. Levanta a tu hijo y llévalo si no te acompaña voluntariamente a la silla de tiempo fuera. Párate detrás de él y utiliza una fuerza ligera con tus manos sobre sus hombros si no quiere quedarse sentado. Explícale que lo estás dejando en la silla ya que necesita un tiempo fuera por comportarse mal. Ignora cualquier suplica, clemencia, promesas o berrinches.

Tiempo y alentando el comportamiento positivo

Utiliza un temporizador para asegurarte de que el tiempo fuera de tu pequeño no sea muy corto o innecesariamente largo, recomienda American Academy of Family Physicians. Incluso si tu hijo se sienta voluntariamente en el área de tiempo fuera, todavía es buena idea vigilarlo para asegurarte de que no se escabulla de forma silenciosa. Si logra “escaparse", guíalo con gentileza de regreso al área y vuelve a colocar el temporizador si lo deseas. No hables acerca de su mal comportamiento cuando termine su tiempo fuera, sino que sugiérele una actividad positiva, como sentarse a la mesa con unos crayones y un pedazo de papel o pedirle que escoja uno de sus juguetes favoritos de la caja de juguetes.

Evitar los tiempos fuera

Disciplinar a tu hijo o preescolar puede ser estresante para ti y tu hijo. Eliminar la necesidad del tiempo fuera (por lo menos varios de ellos) es posible con un poco de reflexión. Intenta atrapar a tu hijo comportándose bien. Un sistema de premios puede hacer maravillas cuando se trata de alentar el comportamiento positivo en los niños jóvenes, indica la AAFP. Deja que tu hijo se mantenga despierto un par de minutos más tarde de lo usual y lee una segunda historia para dormirlo cuando se haya portado bien. Servirle un bocadillo lleno de amor también puede ser una recompensa deliciosa que puede disfrutar.

Sugerencias para un mejor comportamiento

Darle a tu hijo un poco de control en las cosas pequeñas, como escoger la fruta que desea como bocadillo, puede ayudar a hacer que se sienta independiente y puede evitar que las emociones exploten. Apegarte a una rutina diaria ayuda a mantener el mundo de tu hijo ordenado y predecible, lo cual ayuda a mantenerlo tranquilo. Un niño joven encuentra que la falta de rutina es confusa y puede alentarlo a ir más allá de los límites solo para saber cuales son.

Consideraciones

Disciplinar a tu hijo con tiempos fuera lo ayudará a aprender a escoger los buenos comportamientos sobre los malos. Utilizar un castigo físico o pegarle para disciplinarlo puede ser desalentador, no solo porque pierde su efectividad a medida que pasa el tiempo, sino que enseña al niño a actuar de forma agresiva en lugar de cambiar su comportamiento negativo.

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Escrito por karen hellesvig-gaskell | Traducido por alejandra rojas