Ecografía transvaginal y cáncer endometrial

El cáncer endometrial, o cáncer del revestimiento del útero, es el tumor ginecológico maligno más común. Afortunadamente, la mayoría de las mujeres que tienen cáncer endometrial presentan síntomas, como sangrado vaginal, mucho antes de que se disemine a otras partes del cuerpo. Varios factores pueden contribuir al desarrollo del cáncer endometrial, como por ejemplo: la obesidad, los períodos irregulares y los antecedentes familiares. Actualmente no existe un método de diagnóstico efectivo para las mujeres que podrían estar en riesgo de padecer cáncer endometrial. Una ayuda diagnóstica es la ecografía, transvaginal o colocando el transductor a través de la vagina en lugar de sobre el abdomen puede ayudar a los médicos a descubrir la naturaleza de los síntomas.

Una ecografía transvaginal produce imágenes de los órganos internos cuando el transductor se coloca dentro de la vagina. Esto les permite a los médicos obtener una mejor visión del útero y de los ovarios. Este procedimiento es particularmente útil para tratar a las mujeres postmenopáusicas que tienen sangrado vaginal.

Las mujeres postmenopáusicas y premenopáusicas difieren con respecto al endometrio. En las mujeres premenopáusicas (aquellas que pueden tener hijos) el revestimiento del útero cambia con el ciclo menstrual, volviéndose muy grueso y capaz de nutrir al óvulo fecundado. Si el óvulo no es fecundado en el ciclo y no hay embarazo, el revestimiento se desprende y se elimina durante el período menstrual.

Por el contrario, las mujeres postmenopáusicas normales (aquellas que han pasado la edad fértil) no presentan un revestimiento endometrial engrosado, ya que no producen más las hormonas que estimulan su crecimiento. Por consiguiente, estas mujeres no deberían tener ningún tipo de sangrado vaginal. Si esto ocurre, deben consultar inmediatamente al médico.

La mayoría de los médicos se valen de una ecografía transvaginal y una biopsia, o muestra de tejido, del endometrio para evaluar a las pacientes con sangrado postmenopáusico. La ecografía se utiliza para determinar el espesor del endometrio, que no debería exceder lo 4 a 5 mm. Un grosor normal podría excluir de manera fiable el cáncer en la mayoría de los casos. Sin embargo, la biopsia endometrial es el procedimiento más efectivo, además de la cirugía, para confirmar el diagnóstico de cáncer endometrial.

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Escrito por jason d. hurt, md
Traducido por paula santa cruz