Eccema y dentición

El eccema, también conocido como dermatitis atópica, es una enfermedad crónica de la piel que causa picor y piel seca. Los niños que tienen este problema a veces heredan una tendencia genética a tener la piel seca, así como alergias que causan brotes de eccema al momento de la exposición a los alérgenos. El eccema es una enfermedad que el bebé tiene en todo el cuerpo, pero que se manifiesta en la piel. Las cosas que le puedan causar malestar a tu hijo, como por ejemplo el estrés, las enfermedades o la dentición, pueden exacerbar el eccema. Si sospechas que padece esta enfermedad, pide una consulta con su médico para que lo examine.

Importancia

El Dr. David L. Fay, doctor en medicina, médico de cabecera, afirma en Toddlers Today que la dentición no genera eccema, pero que pueden empeorar el problema. Los niños con eccema ya tienen piel fácilmente irritable. La saliva que se genera al babear, que viene aparejada con la dentición, puede acumularse alrededor de la boca y el mentón del bebé y causar brotes de eccema.

Identificación

Los brotes de eccema son parches de piel colorados, elevados y ligeramente supurados. En los niños atravesando el proceso de dentición, aparecen frecuentemente alrededor de la boca y en el mentón y las mejillas. Los niños que padecen eccema a menudo tienen la piel seca, áspera y con parches de piel blanca escamosa. Otros lugares comunes donde aparecen los brotes de eccema son en los pliegues de la piel, como por ejemplo detrás de las rodillas y de los codos.

Consideraciones

La dentición puede causar sarpullidos elevados que pican incluso en los niños que no tienen eccema. Este sarpullido, al que se refiere como "sarpullido por baba" en AskDrSears.com, es resultado de la irritación constante que genera la saliva húmeda. A diferencia del eccema, este sarpullido no tiene nada que ver con la alergia y no es un problema crónico. La irritación de la piel por la dentición debería mejorar sola en cuanto le salgan los dientes al bebé.

Prevención y solución

Es clave mantener la piel del bebé bien humectada para prevenir los brotes de eccema. Lávale el rostro, el cuello y las mejillas con agua tibia y sécalo por medio de palmaditas. Usa un jabón suave con moderación; lavarlo constantemente con jabones fuertes puede resultar en que la piel se quede sin sus aceites protectores naturales. Aplícale una crema hidratante espesa en las zonas afectadas por el proceso de dentición para formar una barrera protectora contra la humedad y la irritación.

Consejo de experto

La picazón (y las infecciones subsiguientes que genera rascarse la piel) son un gran problema en los niños con eccema. Para controlar la picazón, tal vez puedas usar antihistamínicos orales, incluyendo medicamentos de venta libre que contengan difenhidramina y drogas de prescripción que no seden, pero primero consulta con el pediatra de tu hijo. Si notas síntomas de infección en las zonas propensas al eccema, como, por ejemplo, rojeces o que del sarpullido sale un líquido color miel, ponte en contacto con tu médico.

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Escrito por erin carson | Traducido por noelia menéndez