Eccema y alergia al sol

La exposición al sol aumenta la aparición de los síntomas en pacientes que sufren de alergia a la luz solar.

La exposición al sol aumenta la aparición de los síntomas en pacientes que sufren de alergia a la luz solar.

La alergia al sol es una condición que se produce porque la piel es hipersensible a la luz solar. Los pacientes que la sufren a menudo experimentan erupciones en las áreas de la piel expuestas a la radiación ultravioleta. Al mismo tiempo, también pueden sufrir de eccema, un tipo de reacción alérgica de la piel. Las alergias al sol pueden ser la causa directa del eccema, pero también pueden agravar las erupciones dérmicas preexistentes. Los síntomas leves de las alergias se pueden prevenir si el paciente evita el contacto con los alérgenos, pero en el caso de la alergia al sol, a menudo se requiere un tratamiento médico regular para reducir la aparición de las reacciones.

Causas alergia al sol

La alergia al sol ocurre cuando las células dérmicas producen una reacción adversa a la exposición a los rayos ultravioletas. El sitio web de la Clínica Mayo explica que la causa de este tipo de alergia se debe a cambios en el sistema inmunológico que sensibilizan la piel ante la luz solar. Las probabilidades de que seas alérgico al sol aumentan si la condición también está presente en algún miembro de tu familia.

Eccema y riesgos en aumento

El eccema, un tipo de dermatitis alérgica, se clasifica como un tipo de reacción alérgica de la piel que causa erupciones rojizas, inflamadas y que generan picazón. A menudo el eccema alérgico se agrava si entras en contacto con sustancias o irritantes a los que eres alérgico. Sufrir de un tipo de dermatitis, como eccema, incrementa los riesgos de experimentar reacciones alérgicas al sol. Al mismo tiempo, si sufres de alergia a la luz solar, la exposición al sol agravará la condición de las erupciones. El agua, el exceso de calor o la sequedad son algunos de los tantos factores que pueden empeorar la condición del eccema.

Tratamiento

La alergia al sol no se diagnostica con facilidad, salvo que lo haga un profesional de la salud, porque las erupciones lucen similares a las de otros tipos de afecciones dérmicas. El médico evaluará la sensibilidad de tu piel al sol por medio de una combinación de biopsias, muestras de sangre, pruebas de fotoparches y exámenes ultravioletas. Estas pruebas con rayos UV son útiles en particular, porque utilizan lámparas con luz ultravioleta para determinar de qué forma la piel reacciona al sol. Un tratamiento común para la alergia solar se realiza con las lámparas UV, que incrementan las longitudes de onda con el paso del tiempo para que la piel se acostumbre a los rayos UV. Otros tratamientos incluyen el uso de cremas con corticoesteroides para alivia la inflamación de la piel y la administración de antihistamínicos orales para reducir el inicio de la reacción alérgica.

Prevención

Para protegerte contra las reacciones alérgicas, evita la exposición al sol. Si las erupciones sólo ocurren en determinadas partes del cuerpo, puedes disfrutar del sol de forma moderada siempre que cubras esas áreas. El calor que emana el sol puede agravar la condición del eccema. Limita la cantidad de tiempo que permaneces bajo el sol durante las horas del día en que es más intenso, y pregúntale a tu médico las recomendaciones para que puedas exponerte a la luz del sol. En general, se recomienda que los pacientes en tratamiento no permanezcan bajo el sol.

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Escrito por kristeen cherney | Traducido por vanesa sedeño