El duelo tras la muerte de un cónyuge

Todo el mundo se lamenta de diferentes maneras y, a pesar de lo que puedan decirte amigos y seres queridos bien intencionados, no hay una manera correcta o incorrecta de llorar por la muerte de un cónyuge. Lo que necesitas saber, sin embargo, es que es normal experimentar una amplia gama de emociones (e incluso algunos problemas físicos) durante el proceso de duelo.

El dolor puede cambiar

La definición de duelo es "profunda tristeza", pero alguien que está sufriendo la pérdida de un cónyuge es probable que también sienta otras emociones que van desde la depresión hasta el miedo o la ira. Si tu cónyuge fallecido era el principal sostén, por ejemplo, puedes pasar por periodos de miedo donde te preguntes cómo vas a pagar las cuentas. Puedes incluso sentirte enojado porque tu esposo te dejó solo enfrentándote a ellas, a pesar de que sepas que todo esto es irracional. Irracional o no, sentirte enojado es común después de la muerte de un cónyuge, según el U.S. Department of Health y el Human Service's National Institute on Aging. Permítete llorar sin sentirse culpable. La única manera de trabajar a través de tus sentimientos es permitir que sucedan.

La conexión mente/cuerpo

La manera en que nos sentimos emocionalmente puede tener un efecto físico en nuestros cuerpo, y el dolor, al ser una emoción muy fuerte, puede causar problemas físicos. Si estás sufriendo por la pérdida de tu cónyuge, es posible que tengas problemas para dormir; después de todo, has dormido al lado de tu esposo durante muchos años. Puedes sufrir una pérdida de apetito. O por el contrario, puedes dormir y comer demasiado --la depresión puede causar ambos. Tu médico puede ser capaz de ayudarte con los síntomas físicos causados por el proceso de duelo. Si te sientes deprimido hasta el punto en que estás pensando en hacerte daño, díselo a un ser querido o a tu médico, ya que puedes necesitar tratamiento.

Olvídate de las etapas del duelo

Las cinco etapas del duelo son negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Es posible que te hayan dicho que tienes que transitar las cinco etapas antes de que asimiles la muerte de tu esposo, pero no es necesariamente así. En primer lugar, aunque es muy probable que hayas asimilado la muerte de tu esposo y tengas más días buenos que malos, nunca estarás "por encima" en el sentido de que ya no te afecte. En segundo lugar, un estudio sobre el dolor llevado a cabo, en parte, por el Dr. Toni L. Bisconti de la University of Akron mostró que los cónyuges supervivientes oscilan de una etapa a la otra, a menudo entre la felicidad y la tristeza, entre el enojo y la tranquilidad. El estudio, que fue publicado en 2007 en la revista "Death Studies", demostró que con el tiempo las oscilaciones se hacen menos frecuentes y graves hasta que las emociones se estabilizan.

Encontrando tu camino

Con el tiempo, la mayoría de las personas que pierden a sus cónyuges serán capaces de asimilar su pérdida. La mejor manera de hacer esto es cuidar de ti mismo durante este tiempo difícil --no solamente es el mejor regalo que puedes darte a ti mismo, sino que también ayudará a que tus seres queridos se sientan mejor. Siempre estate dispuesto a pedir ayuda. Si no tienes ganas de cocinar, por ejemplo, pídele a un amigo que te ayude con algunos guisos o que te lleve a cenar. Trata de salir y de disfrutar de las actividades que antes disfrutabas con tu cónyuge --lo cual es una buena manera de mantener viva su memoria. Pídele a un amigo que te acompañe. Mantenerte activo y en compañía de tus seres queridos son dos buenas maneras de cuidar de ti mismo durante este difícil momento, y ambas pueden ayudar a disminuir tu dolor.

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Escrito por april sanders | Traducido por tere colín