¿Por qué me duelen los tobillos y los talones en la caminadora?

Con 26 huesos, 33 articulaciones, 122 ligamentos y una larga red de vasos sanguíneos, nervios y tendones, tus pies y tobillos son estructuras complejas que soportan mucho estrés cada vez que corres, caminas o trotas en una caminadora. Como resultado de este estrés, podrías experimentar dolor o daño de vez en cuando. Mientras que no todas las lesiones se pueden prevenir, hacer ejercicios de estiramiento y usar calzado adecuado cuando se usa una caminadora puede ayudar a reducir las causas del dolor.

El dolor en los talones

Los casos de dolor en los talones son comunes cuando se usa la caminadora. De acuerdo a la American Academy of Orthopaedic Surgeons, el dolor en los talones es el problema más común que afecta a los pies y tobillos. Mientras que la mayoría de los casos mejoran por sí mismos, ignorar las señales puede conducir al dolor crónico. El dolor en los talones puede ser el resultado de un moretón, el cual puede haber ocurrido al pisar demasiado fuerte al correr en la caminadora; pero también puede ser el resultado de la fascitis plantar, la cual es la inflamación de la banda de tendón que conecta tu talón con tus dedos. Otra condición, a menudo asociada con la fascitis plantar son los espolones. Los espolones son el resultado de la fascitis plantar a largo plazo que causa una acumulación de los depósitos de calcio abajo de tu talón. El dolor también pude ocurrir por fracturas, tendinitis de Aquiles o bursitis.

Dolor en los tobillos

Los casos más comunes de dolor en los tobillos normalmente ocurren como resultado de una torcedura. Puedes torcer tus tobillos al moverlos accidentalmente y repentinamente más allá de su rango normal de movimiento. Las torceduras pueden crear pequeños desgarres en los ligamentos de tus tobillos. Si se ignoran, las torceduras en los tobillos pueden conducir a la inestabilidad de estos a largo plazo y a padecer dolor crónico. También puedes sentir dolor en los tobillos por la artritis, gota o alguna infección. Las fracturas en los tobillos y la tendinitis también pueden causar dolor mientras caminas, corres o trotas en la caminadora.

Haciendo ejercicios de calentamiento

Calentar y hacer estiramientos antes de correr en la caminadora puede ayudar a aflojar los músculos, tendones y ligamentos de tus talones y tobillos, lo que puede reducir el riesgo de desarrollar una lesión por trauma o exceso de uso. Un calentamiento debe incluir de cinco a 10 minutos caminando lentamente o usando una máquina elíptica. También debes estirar tus pies, tobillos y parte inferior de las piernas antes de ejercitarte vigorosamente en una caminadora. Los ejercicios puede incluir a los levantamientos de tobillos, estiramientos de pantorrillas, hacer círculos con los pies, dibujar letras en el aire con los dedos de los pies, estiramientos de la fascia plantar o estiramientos con una banda de resistencia.

Calzado

Usar el calzado apropiado es extremadamente importante cuando usas una caminadora para reducir el riesgo de sufrir lesiones y las causas de dolor en tus pies. Debes invertir en un buen par de zapatillas para correr y acordarte de reemplazarlas cuando se desgasten o se dañen. Tus zapatillas para correr deben tener espacio para que tus dedos se muevan y ajustarse a la anatomía de tus pies, incluyendo la forma, el peso, el régimen de ejercicio y la manera como funciona tu pie. Las personas con pie plano deben utilizar una plantilla ortopédica para que absorba el impacto y proporcione estabilidad en la parte media del pie. Si no sabes qué tipo de calzado usar, visita una tienda de deportes. Un especialista te puede ayudar a elegir las zapatillas apropiadas. Debes ir a la tienda con el tipo de calcetas que planeas usar e ir en la tarde para elegir los que se ajusten adecuadamente. Recuerda que el calzado debe ser cómodo cuando lo compres; las zapatillas no deben estar demasiado apretadas, además puedes acudir a un podiatra para que te ayude a evaluar tu calzado. Si planeas utilizar una caminadora para correr regularmente, visitar al podiatra anualmente puede ayudarte a reducir el riesgo de sufrir una lesión y dolor.

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Escrito por michelle zehr | Traducido por maria del rocio canales