Me duelen las rodillas después de esquiar

El esquí alpino y de campo son deportes emocionantes, pero la euforia puede enmascarar una lesión o distensión muscular. El dolor de rodilla puede ocurrir horas después de esquiar. Una técnica pobre, equipo inadecuado, sobrecarga muscular, fatiga y lesiones son factores que contribuyen al dolor de rodilla después de esquiar. Entender los mecanismos que desencadenan el dolor puede ayudarte a prevenirlo.

Estas trabajando demasiado

Los corredores de esquí parecen utilizar una fuerza muscular extrema y mucha resistencia para ejecutar sus vueltas, pero las apariencias engañan. Los instructores de esquí dicen que los esquís más cortos, más ligeros y más curvos requieren más equilibrio y finura que sus antepasados de 220 cm. Si tu instructor te dice que estas "forzando tus giros", podrías ser culpable de usar movimientos de músculos grandes, en lugar de movimientos más pequeños y finos del tobillo para girar. Tus rodillas no aprecian el exceso de hiperextensión, flexión y torsión y responden causando dolor. Forzar tus giros generalmente causa dolor en la parte interior de la rodilla.

Peleando contra la gravedad

Tus amigos o tu pareja pueden decirte que definitivamente puedes esquiar esa pista súper avanzada doble diamante negro, pero tu corazón te dice que va mucho más allá de tus capacidades. No obstante, subes la montaña para esquiar desde la cima de la pista. Mirando hacia abajo, tus instintos te dicen que no estás preparado para esto. Los instructores de esquí de Colorado describen esto como el "síndrome de no contra si" que hace que tu cuerpo tense sus músculos en un intento por impedir rendirse a las fuerzas de la gravedad. El miedo hace que bloquees tus rodillas y cambies tu peso a las colas de los esquís. Incluso si sobrevives la pista, las partes posteriores de tus rodillas pueden doler más adelante en el día.

Edad

Los cambios relacionados con la edad en el colágeno pueden provocar dolor de rodilla, informa el doctor Kevin Stone, ex médico para el equipo de esquí de Estados Unidos. El cartílago frágil de la rodilla reduce la capacidad de absorción de choque. El impacto causado por el aterrizaje de un salto y el traqueteo característico del esquí se transmite a las rodillas, que están menos protegidas contra el choque. Conforme el cartílago de la rodilla se endurece, los ligamentos de la rodilla también pierden su elasticidad. El Dr. Stone aconseja a los esquiadores participar en programa de fortalecimiento y estiramiento durante todo el año y a modificar sus opciones de terreno.

Lesiones

Las lesiones de esquí como los desgarres del ligamento cruzado anterior y piernas rotas causan dolor inmediato. Si estiras o desgarras el ligamento colateral medial, llamado MCL, podrías ser capaz de seguir esquiando, pero la rodilla te va a doler más adelante en el día. Los esguinces en el MCL ocurren generalmente cuando una fuerza exterior provoca exceso de estiramiento de los ligamentos internos. Pasar demasiado tiempo en la montaña o en el quitanieves o en posición de cuña también crea tensión excesiva en las articulaciones de la rodilla interna, dice el ortopedista Edward Staub, profesor clínico en Yale University Medical Center. Si, después de esquiar durante un año, todavía utilizas la posición de cuña, tu técnica o equipo pueden ser culpables. Toma una clase con un instructor certificado, y haz que profesional compruebe tu equipo.

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Escrito por lisa mercer | Traducido por mariana groning