¿Por qué me duele la espalda después de nadar?

Nadar es una actividad de bajo impacto que se recomienda normalmente cuando una persona tiene dolor de espalda. Sin embargo, nadar, como muchos otros ejercicios, puede tener efectos adversos cuando se realiza de forma incorrecta. Esto incluye el colocar presión sobre la espalda. Ciertas brazadas de natación, como la de pecho, es más probable que causen dolor de espalda.

Causas

El dolor de espalda por nadar puede ser el resultado del nado de crol (o nado libre) o el nado de pecho e hiper-extender la espalda. Esto quiere decir que tú creas un arco en tu espalda cuando nadas en lugar de mantenerla en una posición neutral. Otra causa del dolor relacionada con el nado es el repetido giro de tu cuello cuando volteas la cabeza para respirar. Tomar repetidos tiempos para respirar o utilizar una figura inapropiada al respirar puede agregar al dolor de espalda. Además, girar la cabeza al nadar puede dañar tus vertebras al paso del tiempo.

Aparatos de asistencia

Para reducir el dolor después de nadar, toma pasos preventivos. Esto incluye ajustar la manera en la cual tomas tus respiraciones al nadar, girando todo el cuerpo hacia un costado para respirar. Otra opción es utilizar un esnórquel al nadar, lo que significa que no tienes que girar la cabeza para respirar. Utilizar gafas de protección puede evitar que gires la cabeza para sacar agua de tus ojos, lo que puede esforzar el cuello y la espalda. Las tablas para patalear o los fideos dan soporte a tu espalda y limitan el movimiento en el torso para ayudar a mantener una figura apropiada.

Ajustes de respiración

Un método para mejorar la respiración mientras nadas es enfocarte en la manera en la cual exhalas. Un error común en la natación es el exhalar de manera no uniforme después de haber inhalado. Enfócate en una liberación constante del aire inhalado, lo cual puede extender tu respiración bajo el agua y ayudarte a tomar menos tiempos de respiración. Si intentas este método y aún experimentas dolor de espalda, busca el consejo de tu entrenador, quien puede ayudarte a hacer ajustes adicionales en tu técnica de respiración.

Brazadas a evitar

Si has experimentado dolor de espalda por nadar, evita las brazadas que se sabe lo causan. Esto incluye nadar con la cabeza fuera del agua. Si tiendes a nadar con patadas rotativas en las cuales rotas tus rodillas y tobillos al patear, estos movimientos colocan mucha tensión sobre tu espalda. Además, patear fuera de ritmo al nadar de dorso contribuye al dolor. Trabajar para establecer tu ritmo puede reducir el dolor de espalda cuando nades de dorso.

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Escrito por rachel nall | Traducido por glen boyd