¿Por qué me duele la espalda después de correr?

Correr es un ejercicio vigoroso y de alta energía que requiere que corras rápido y rebotes sobre el pavimento mientras lo haces. Aunque típicamente corres por cortos períodos de tiempo, puedes experimentar una consecuencia inesperada: inflamación y dolor de espalda. El dolor puede evitar tus futuras sesiones de entrenamiento y puede desarrollar una lesión más grave si no es tratado.

No estás aplicando la técnica o forma apropiada

Dado que esprintar involucra ir a un paso rápido, es posible que tu forma sufra si no te concentras en mantenerla. Si experimentas dolor de espalda luego de correr en velocidad, es posible que tus pies sean la causa principal de tu dolor. Esto es porque tus pies absorben el impacto inicial de tu cuerpo al correr. Si golpeas el suelo muy fuerte con tus talones o empujas demasiado fuerte para continuar corriendo, esta técnica inapropiada puede contribuir al dolor en tu espalda. Si continuas corriendo, puede que quieras concentrarte en apoyar tu peso sobre la planta de tus pies y mantener el peso debajo de las caderas.

Puede que tus músculos estén demasiado tensos

Correr a alta velocidad deposita la tensión en tus músculos flexores de la cadera, los cuales tiran de la parte lumbar de tu espalda y ayudan a contribuir al dolor muscular de la espalda. Correr pone presión al músculo psoas, el cual te ayuda a mover tu muslo hacia adelante. Correr a alta velocidad mientras trotas o andas en bicicleta a un ritmo acelerado usa tu músculo psoas. Estirar este músculo antes y después de correr puede ayudar a aliviar el dolor de la espalda.

Puede que tu centro no sea lo suficientemente fuerte

Tus músculos centrales son aquellos en el abdomen y espalda que ayudan a tu pelvis a mantenerse estable. Esto ayuda a llevar potencia a tus músculos de las piernas, permitiendo que te muevas hacia adelante y corras rápido. Si tus músculos de las piernas no son fuertes, puedes perder tu postura y habilidad para mantener una pelvis estable. Para evitar el dolor de espalda, puedes participar en ejercicios regulares para fortalecer tu centro, como abdominales (crunches), andar en bicicleta o levantamientos de la parte lumbar (lower back lifts), para ayudar a fortalecer tus músculos centrales.

Precaución

Si experimentas dolor en la espalda por correr a alta velocidad, es importante buscar las causas de tu dolor. Desde la flexibilidad hasta el fortalecimiento muscular, trabajar en aliviar las causas puede ayudar a evitar el dolor y reducir la posibilidad de lesionarte más. Si continúas experimentando dolor de espalda por correr, puede que sufras de tirones musculares, una hernia de disco o una fractura de hueso. Si tu dolor comienza a empeorar, ve a un médico para asegurarte de que no te hayas lesionado la espalda mientras esprintabas.

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Escrito por rachel nall | Traducido por lautaro rubertone